
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó una fuerte advertencia contra diversos grupos de la oposición, señalando que algunos sectores intentan debilitar al país solicitando la injerencia de potencias externas. Durante su mensaje, la mandataria explicó que estos grupos, al verse afectados por la pérdida de antiguos beneficios económicos y políticos, han optado por promover el intervencionismo extranjero como una vía para recuperar su influencia. Para la jefa del Ejecutivo, este tipo de acciones demuestran que dichas figuras no tienen un interés real en defender la soberanía ni el bienestar de las familias mexicanas.
El gobierno federal ha sido enfático en que la postura de quienes apuestan por la ayuda externa para resolver problemas internos es contraria al patriotismo. Sheinbaum destacó que el intervencionismo extranjero es una herramienta utilizada por aquellos que no han podido ganar el respaldo popular en las urnas y ahora buscan presionar desde fuera. Esta declaración surge en un momento clave de la política binacional, donde la administración actual busca dejar claro que los asuntos de México se deciden exclusivamente por los mexicanos, sin aceptar tutelajes de otros gobiernos.
La relación estratégica con el gobierno de Estados Unidos
A pesar de los rumores y las críticas que circulan en redes sociales, la presidenta aseguró que no habrá un choque directo con la administración del republicano Donald Trump. La mandataria reiteró que, aunque existan grupos que desean ver una pelea mediática o comercial, ella no caerá en provocaciones que fomenten el intervencionismo extranjero en la toma de decisiones. La estrategia se basa en mantener una diplomacia de respeto mutuo, donde la cooperación sea la base de la relación, pero siempre cuidando que no se vulneren las leyes nacionales.

Defensa de la soberanía frente a la confrontación
Para la administración de la Ciudad de México y el Gobierno Federal, el bienestar de la nación depende de la unidad interna y no de la confrontación estéril. Se mencionó que buscar la pelea con el presidente de Estados Unidos solo beneficia a quienes quieren ver un escenario de caos para justificar el intervencionismo extranjero en áreas como la seguridad o la economía. Por ello, la postura oficial seguirá siendo de diálogo inteligente, evitando caer en la trampa de quienes añoran los tiempos donde las potencias externas tenían una opinión decisiva en la vida pública del país.
La presidenta también recordó que la historia de México enseña que las intervenciones externas nunca han traído beneficios reales para el pueblo, sino que suelen favorecer a élites específicas. Quienes hoy solicitan el intervencionismo extranjero están ignorando los principios básicos de la autodeterminación que rigen la política exterior mexicana. Con este mensaje, la doctora Sheinbaum busca cerrar filas con sus seguidores y enviar una señal de estabilidad a los mercados internacionales, asegurando que México es un país autónomo y con instituciones capaces de resolver sus retos.
Finalmente, se reafirmó que el canal de comunicación con la Casa Blanca se mantiene abierto para tratar temas de interés común como la migración y el comercio, pero bajo condiciones de igualdad. El rechazo al intervencionismo extranjero no significa un aislamiento del mundo, sino una participación digna en el escenario global. De esta manera, el gobierno federal espera desactivar las campañas de miedo y confrontación que han sido impulsadas por actores políticos que, según palabras de la mandataria, han perdido la brújula del servicio a la patria.






