
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ofreció una aclaración fundamental respecto a la propuesta que busca poner un límite a los ingresos de quienes trabajaron en el gobierno. La mandataria precisó que las Fuerzas Armadas no han sido contempladas dentro de la iniciativa legal que tiene como objetivo principal reducir los pagos excesivos que reciben actualmente algunos antiguos empleados de alto nivel. Con esta declaración, se busca dar certidumbre a los miembros del Ejército y la Marina sobre sus beneficios actuales.
El proyecto de ley se enfoca específicamente en los pagos que perciben exservidores públicos de confianza que, tras años de servicio, reciben montos que el gobierno actual considera fuera de la realidad económica del país. Según la mandataria, estas pensiones de militares y marinos se rigen por leyes orgánicas y sistemas de seguridad social internos que son distintos a los del personal civil. Por esta razón, el ajuste que se planea para el presupuesto público no tocará los recursos destinados a quienes sirvieron en las instituciones castrenses.
Enfoque en los ingresos millonarios de exfuncionarios de confianza
El objetivo central de esta reforma es terminar con los privilegios de aquellos que ocuparon cargos administrativos y de mando político, acumulando beneficios que hoy representan una carga pesada para el erario. Al excluir las jubilaciones de las fuerzas armadas, el gobierno federal reconoce la naturaleza especial del servicio que prestan los soldados y marinos a la nación. La presidenta enfatizó que la austeridad republicana debe aplicarse con justicia, eliminando los excesos en las oficinas gubernamentales pero respetando los sistemas de retiro de las instituciones de seguridad.
Este anuncio ha generado diversas reacciones en los sectores políticos, ya que muchos esperaban que el recorte fuera generalizado para todas las áreas del gobierno federal. Sin embargo, al mantener intactas las pensiones del personal castrense, la administración de Sheinbaum refuerza su alianza y respeto hacia la estructura de defensa del país. La mandataria explicó que el personal de confianza civil acumuló durante décadas esquemas de retiro que hoy resultan injustos frente al salario promedio de los trabajadores mexicanos.
Transparencia y justicia en el manejo de los recursos públicos
La iniciativa será enviada próximamente para su discusión, donde se detallarán los topes máximos que podrán recibir los exfuncionarios públicos a partir de su aprobación. La aclaración sobre las prestaciones de retiro militar llega en un momento clave para evitar rumores dentro de los cuarteles y bases navales de todo el país. La transparencia en el manejo de estos fondos es una de las promesas de la actual administración, asegurando que cada peso ahorrado se destine a programas sociales y obras de infraestructura necesarias.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum recordó que el compromiso con la austeridad es firme y que no se darán pasos atrás en la eliminación de lujos innecesarios para la clase política. Mientras que las asignaciones económicas de jubilados militares se mantienen protegidas, el resto del aparato burocrático de alto nivel deberá ajustarse a la nueva realidad de ahorro. Con esta medida, el gobierno espera recuperar una cantidad significativa de recursos que anteriormente se perdían en pagos mensuales desproporcionados para unos cuantos excolaboradores.






