
En Armenia se está levantando la estatua de Jesucristo más alta del mundo, con una altura total de 77 metros. La obra se construye en el monte Hatis y promete convertirse en un nuevo punto de atracción turística para el país. El proyecto está impulsado por Gagik Tsarukyan, empresario y político armenio, y busca combinar turismo con un símbolo religioso de gran envergadura.
La construcción de esta estatua de Cristo gigante ha generado expectativas y también polémica. La Iglesia local ha expresado su preocupación por la magnitud del proyecto y por la ubicación en el monte, que es un lugar de especial relevancia espiritual para los armenios. A pesar de esto, el proyecto continúa avanzando con el objetivo de convertirse en un emblema nacional.
Turismo y desarrollo económico
El principal objetivo detrás de la construcción es atraer turismo religioso y cultural. Las autoridades locales y los organizadores esperan que la estatua se convierta en un destino para visitantes de todo el mundo, lo que generaría ingresos significativos para la región y dinamizaría la economía local. Además, se planean senderos, miradores y espacios de descanso alrededor de la estatua para mejorar la experiencia de los visitantes.
El proyecto también tiene un componente simbólico. Representa un mensaje de fe y unidad para los armenios y busca fortalecer la identidad cultural del país. La elección del monte Hatis no es casual: se trata de un lugar visible desde varios kilómetros a la redonda, lo que hará que la estatua monumental sea un referente imponente y difícil de ignorar.





