
La presidenta Claudia Sheinbaum abordó recientemente la salida de Marx Arriaga de la Secretaría de Educación Pública, subrayando un punto fundamental para la educación nacional. Durante su declaración, la mandataria fue enfática al señalar que los libros de texto gratuitos no son propiedad ni patrimonio de una sola persona, sino una herramienta del Estado. Esta postura surge tras confirmarse un distanciamiento con el exfuncionario, quien estuvo a cargo de los materiales educativos en la administración pasada y parte de la actual.
La jefa del Ejecutivo explicó que la principal diferencia surgió cuando se intentó actualizar el contenido de los materiales educativos para darles un enfoque más actual. Específicamente, se le solicitó a Arriaga que los textos de enseñanza escolar incluyeran de manera más destacada el papel y la historia de las mujeres en el desarrollo de México. Sin embargo, el exdirector se negó a realizar estas modificaciones, lo que generó una tensión insalvable dentro del equipo de trabajo de la Secretaría de Educación.
El cambio en la dirección de los materiales didácticos
A pesar de las diferencias ideológicas o de gestión, la presidenta reconoció que hubo formas que pudieron ser distintas en el proceso administrativo. Mencionó que, aunque se decidió su salida, no está del todo de acuerdo con la manera específica en que se le notificó su destitución de los libros de aprendizaje oficial. Con esto, Sheinbaum busca mantener una línea de respeto institucional, incluso cuando los objetivos de trabajo ya no coinciden con la visión de género que su gobierno desea proyectar.
Para asegurar una transición ordenada, la mandataria confirmó que se le ofrecieron otras opciones de trabajo fuera del área educativa, como un puesto en un consulado. El objetivo era que el cambio en los libros de educación pública no se interpretara como un conflicto personal, sino como una necesidad de renovación pedagógica. No obstante, la prioridad actual del gobierno es garantizar que los materiales lleguen a las aulas con los contenidos de igualdad de género solicitados originalmente.
Hacia una educación con perspectiva de género
La intención de incluir a las mujeres en la historia dentro de los libros de texto de primaria y secundaria es una de las banderas principales de esta gestión. Sheinbaum considera que las niñas y jóvenes deben verse reflejadas en las páginas que estudian diariamente para fortalecer su identidad y aspiraciones. La negativa de Arriaga a incorporar estos temas fue vista como un obstáculo para el avance de esta agenda educativa que busca ser más justa y representativa para todas las mexicanas.
Finalmente, el equipo de educación ya trabaja en las nuevas ediciones que sustituirán las versiones anteriores de los ejemplares de estudio nacionales. Se espera que con estos cambios se logre una armonía entre los valores del gobierno y lo que los niños aprenden en los salones de clase. La presidenta reiteró que las instituciones y sus herramientas educativas están por encima de cualquier individuo, asegurando que la educación seguirá siendo un derecho que evoluciona con la sociedad misma.






