
20 DE FEBRERO DEL 2026 – LOCAL. Este jueves se llevó a cabo una importante jornada de trabajo donde la voz de la gente fue la protagonista principal. Ciudadanos, organizaciones civiles y especialistas se reunieron para participar en el segundo día de talleres del Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS). El objetivo de este encuentro es que el transporte y movilidad de la zona metropolitana no se planee solo desde una oficina, sino tomando en cuenta la experiencia real de quienes caminan, pedalean y usan el servicio público todos los días para llegar a sus empleos o escuelas.
Durante el taller, los asistentes compartieron sus vivencias cotidianas para identificar cuáles son los retos más grandes que enfrentan al desplazarse. Las autoridades del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO) explicaron que escuchar a la población es vital para que el desplazamiento urbano sustentable sea una realidad entre los años 2026 y 2040. No se trata solo de construir calles, sino de entender cómo facilitar la vida de las personas, garantizando que todos puedan moverse de manera más rápida, barata y, sobre todo, mucho más segura.
Ejes estratégicos para una ciudad conectada
En las mesas de trabajo se analizaron cinco temas fundamentales que cambiarán la forma de vivir en la región. Se habló intensamente sobre la movilidad activa y transporte, que incluye mejorar las banquetas para los peatones y crear ciclovías seguras para quienes usan la bicicleta. También se discutió cómo lograr un sistema de transporte público que esté bien integrado, es decir, que sea fácil y cómodo cambiar de una ruta a otra sin perder tanto tiempo, mejorando así la calidad de vida de miles de familias que dependen de estos servicios.
Los especialistas y vecinos también trabajaron en el diseño de calles más seguras para evitar accidentes viales. Al proponer mejoras directas sobre los puntos más críticos de la ciudad, se busca que el tránsito y movilidad metropolitana deje de ser un problema de tráfico constante para convertirse en un sistema ordenado. Los participantes ayudaron a validar los diagnósticos que ya tenían las autoridades, aportando datos que solo alguien que vive en la zona conoce, lo que le da un valor humano y social muy necesario a este ambicioso proyecto de largo plazo.

Una planeación hecha por y para las personas
Las autoridades de SEDETUS y los Ayuntamientos de Benito Juárez e Isla Mujeres dejaron claro que este plan no se quedará guardado en un cajón. Al poner a las personas en el centro de las decisiones, se asegura que el sistema de transporte y movilidad responda a las necesidades reales de acceso a oportunidades. La participación ciudadana permite que el proyecto tenga legitimidad, pues son los mismos usuarios quienes están priorizando qué obras se deben hacer primero y dónde se necesita mayor vigilancia o iluminación para caminar con tranquilidad.
Con el cierre de estos talleres, el proceso no termina, ya que se seguirán realizando audiencias y jornadas en diferentes colonias para seguir recopilando opiniones. Este esfuerzo forma parte del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, que busca una movilidad segura e incluyente para todos. Al final del día, lo que se busca es que Cancún y la zona continental de Isla Mujeres crezcan de forma sostenible, cuidando el medio ambiente y garantizando que el derecho a la ciudad sea una realidad para las actuales y futuras generaciones.





