
19 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un buque de carga de origen ruso, que se encuentra bajo sanciones internacionales, navega actualmente con más de 700 mil barriles de petróleo destinados a la isla de Cuba. Esta importante entrega ocurre en un momento crítico para la nación caribeña, la cual ha enfrentado constantes apagones y fallas en el sistema eléctrico debido al bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Según los últimos reportes de rastreadores marítimos, el movimiento de este combustible es una pieza clave para intentar estabilizar el suministro de energía en las provincias cubanas más afectadas por la falta de recursos.
El buque, identificado como el Anatoly Kolodkin, realizó la carga de 730 mil barriles de petróleo crudo en el puerto de Primorsk, en Rusia, el pasado 8 de marzo. De acuerdo con los datos proporcionados por la firma de análisis Kpler, la embarcación moscovita se encontraba este miércoles en aguas del Atlántico oriental, manteniendo su rumbo fijo hacia el Caribe. Se espera que este cargamento ayude a mitigar la escasez de combustible que ha paralizado parte de la industria y el transporte en la isla durante las últimas semanas de tensión energética.
Detalles de la ruta y puntos de descarga
La planificación del viaje indica que el navío, propiedad de la empresa estatal Sovcomflot, tiene programado llegar a la terminal petrolera de Matanzas, ubicada en el norte de Cuba. Se estima que la descarga del buque de la Federación Rusa se realice alrededor del 23 de marzo, bajo estrictas medidas de seguridad debido a las sanciones que pesan sobre la flota. Matanzas es un punto estratégico para el almacenamiento de hidrocarburos en el país, y la llegada de este suministro representa un respiro temporal para las plantas termoeléctricas que operan al límite de su capacidad.
Además de este cargamento principal, los radares han detectado la presencia de otro navío que complementa el envío de energéticos hacia la región. Se trata del Sea Horse, un barco con bandera de Hong Kong que transporta cerca de 200 mil barriles de diésel, cargados previamente en el Mediterráneo. Aunque este transporte de bandera extranjera ha seguido una ruta algo errática y lenta a través del Atlántico, los rastreadores lo ubicaron este miércoles en el noroeste del Caribe, a unos mil 500 kilómetros de la costa cubana, lo que confirma un esfuerzo coordinado por abastecer a la isla.
El impacto de los combustibles en la red eléctrica
El valor agregado de esta información radica en el estado técnico de la infraestructura cubana: la llegada de este crudo pesado ruso es vital porque las termoeléctricas de la isla, como la «Antonio Guiteras», están diseñadas para procesar combustibles con alto contenido de azufre, similares al crudo extraído en la región de Primorsk. Sin este tipo de mezcla específica, las calderas de las plantas sufren daños estructurales que prolongan los mantenimientos y, por ende, los apagones. La sincronización de la llegada del Anatoly Kolodkin con el diésel del Sea Horse permitiría reactivar los grupos electrógenos de emergencia que sostienen los servicios hospitalarios y de bombeo de agua durante las horas pico.





