
15 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La comunidad de Santa Ana, California, se encuentra conmocionada tras un violento incidente ocurrido durante una protesta la semana pasada. Kaden Rummler, un joven manifestante de apenas 21 años, perdió totalmente su ojo izquierdo tras recibir un disparo de bala no letal por parte de un agente del Departamento de Seguridad Nacional. Los hechos sucedieron frente al edificio de inmigración, donde cientos de personas se habían reunido para expresar su rechazo al asesinato de un ciudadano llamado Good y a las recientes deportaciones masivas ordenadas por el gobierno.
El clima de la protesta era tenso, con ciudadanos marchando por el centro de la ciudad y coreando consignas para exigir la salida de las autoridades migratorias del Condado de Orange. En medio de los reclamos por la brutalidad policial y la separación de familias, la situación escaló rápidamente cuando los agentes comenzaron a utilizar municiones de impacto. En ese momento, el joven manifestante fue alcanzado por un proyectil disparado a muy corta distancia, lo que le provocó heridas de gravedad extrema que cambiaron su vida para siempre.
Tras el impacto, Rummler fue trasladado de urgencia a un hospital local, donde fue sometido a una cirugía reconstructiva que duró más de seis horas. Los médicos informaron que encontraron fragmentos de plástico, vidrio y metal incrustados en su rostro. La familia del joven manifestante reveló con angustia que una pieza de metal quedó alojada a solo 7 milímetros de una arteria vital, lo que significa que el disparo pudo haberle causado la muerte de forma instantánea en el lugar de los hechos.

Gravedad de las lesiones y estado de salud
Las consecuencias físicas para la víctima son devastadoras, ya que además de perder el ojo, sufrió una fractura de cráneo y de nariz. Según relató su tía, Jeri Rees, el joven manifestante enfrenta ahora una recuperación sumamente delicada en la que no puede realizar esfuerzos mínimos, como estornudar o toser, debido al riesgo de nuevas lesiones internas. Los cirujanos decidieron no retirar toda la metralla cercana a su arteria carótida por el peligro de provocar una hemorragia mortal durante la intervención.
El incidente quedó registrado en video, donde se observa cómo el agente dispara primero contra la pierna de otra persona antes de apuntar directamente a la cara de Rummler. Tras caer al suelo, el joven manifestante fue arrastrado por la capucha de su chaqueta por el mismo oficial que le disparó, lo que le provocó dificultades para respirar mientras la sangre brotaba de su herida. Estas imágenes han circulado ampliamente en redes sociales, alimentando el debate sobre el uso de fuerza excesiva en contra de civiles desarmados.






