
9 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no guardó silencio tras el espectáculo de medio tiempo de la edición número 60 de la NFL. A través de sus canales oficiales, calificó la presentación liderada por el cantante puertorriqueño como «uno de los peores de la historia». El político conservador criticó fuertemente el enfoque social del show, el cual incluyó mensajes directos sobre la cultura migrante y la identidad latinoamericana, temas que contrastan profundamente con sus propuestas de campaña actuales.
Para Donald Trump, el evento deportivo más importante del año se utilizó de manera «inapropiada» para promover agendas políticas. El mandatario ha centrado gran parte de su discurso reciente en el endurecimiento de las fronteras, por lo que un show que celebra la migración en horario estelar nacional fue visto por él como una provocación. Esta reacción ha encendido nuevamente el debate en redes sociales entre quienes apoyan su visión nacionalista y quienes defienden la libertad de expresión artística y la diversidad cultural en el país.
La visión de Donald Trump sobre la cultura actual
Durante su pronunciamiento, Donald Trump enfatizó que el Super Bowl debería enfocarse únicamente en el patriotismo estadounidense y el deporte. Según su perspectiva, la inclusión de elementos multiculturales y discursos críticos hacia las autoridades migratorias desvirtúa la esencia del juego. Sus seguidores han respaldado estas declaraciones, argumentando que se siente una desconexión entre la élite del entretenimiento y los valores tradicionales que el líder republicano busca restaurar en la nación norteamericana bajo su liderazgo.

Respuesta de la industria ante los dichos de Donald Trump
A pesar de las críticas de Donald Trump, la industria musical y los organizadores de la NFL han destacado los números récord de audiencia que alcanzó la presentación. El impacto global del show ha sido innegable, posicionando a los artistas latinos en la cima de la conversación digital. Expertos sugieren que estos ataques mediáticos solo refuerzan la base electoral del expresidente, mientras que para el mundo del espectáculo, representan una publicidad gratuita que amplifica el mensaje de unión que Bad Bunny intentó transmitir en el escenario.






