
6 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, emitió una advertencia sobre el futuro de Europa, al señalar que una región fragmentada y sin cohesión perdería peso en el escenario internacional. El mensaje fue difundido a través de redes sociales y se produce en un contexto marcado por tensiones externas y desacuerdos internos que ponen a prueba la capacidad de respuesta conjunta del bloque.
En su declaración, el líder polaco afirmó que una Europa débil no sería tomada en serio ni por aliados ni por adversarios. Subrayó que la unión no es solo un ideal político, sino una necesidad práctica para enfrentar desafíos globales cada vez más complejos.

Tusk apeló al lema “Uno para todos y todos para uno” para insistir en la importancia de la solidaridad entre los Estados miembros de la Unión Europea. Según explicó, solo una Europa cohesionada puede responder con eficacia a presiones externas y crisis internacionales. Advirtió que, sin esfuerzos reales para mantener esa unidad, el bloque corre el riesgo de perder influencia política y capacidad de decisión.
El mensaje refleja una preocupación compartida por varios gobiernos de la Unión Europea, que observan cómo las divisiones internas en temas de defensa, política exterior y economía afectan la imagen de una Europa sólida.

Las declaraciones de Tusk se dan en medio de comentarios del expresidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia, un territorio autónomo vinculado al Reino de Dinamarca. Trump ha reiterado que Estados Unidos necesita Groenlandia por razones estratégicas y de defensa, lo que ha generado inquietud en Europa y ha reavivado el debate sobre soberanía y seguridad en el Ártico, una región cada vez más relevante a nivel geopolítico.






