
30 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, generó un fuerte impacto internacional al declarar que su país está logrando tomar el control del estrecho de Ormuz. Durante una entrevista reciente, el mandatario aseguró que Irán permitirá el paso de 20 buques petroleros en los próximos días, lo que interpreta como una señal de avance en su estrategia. Según Trump, la capacidad operativa de su nación es tan alta que podrían dominar o cerrar esta vía marítima en cuestión de minutos si fuera necesario, desestimando cualquier intento iraní por imponer cobros o peajes a las embarcaciones que transitan por la zona.
Esta situación se presenta en un momento de altísima tensión, donde el mandatario sostiene que la presencia de las fuerzas americanas en el estrecho de Ormuz es un hecho que ya está ocurriendo. Trump mencionó que países como Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin están participando activamente en contrarrestar la influencia de Irán en la región. Para el jefe de la Casa Blanca, las negociaciones están dando frutos positivos, refiriéndose a la reciente apertura de Teherán para permitir que barcos con bandera paquistaní naveguen por estas aguas como un «regalo» derivado de su presión diplomática y militar.
Flexibilidad de Irán y la respuesta de la coalición internacional
A pesar de la retórica de Washington, el gobierno iraní ha mostrado una ligera flexibilización al autorizar que más buques comerciales crucen el estrecho de Ormuz. Mohammad Baqer Qalibaf, identificado como una pieza clave en las negociaciones, fue quien dio luz verde para aumentar de 10 a 20 el número de barcos autorizados. Expertos internacionales sugieren que este gesto de Teherán busca demostrar que siguen abiertos al comercio global, siempre y cuando cesen las tácticas de coacción por parte de Estados Unidos. Esta apertura ha sido aprovechada por Trump para jactarse del éxito de sus políticas de mano dura.
Por otro lado, la preocupación mundial por la seguridad en el estrecho de Ormuz ha llevado a que 27 países se sumen a una declaración conjunta liderada por potencias como Reino Unido, Francia y Japón. Estos países condenan los ataques iraníes contra barcos desarmados y las instalaciones de gas, pero mantienen una postura distinta a la de Trump. Mientras el magnate habla de tomar el control por la fuerza, esta coalición internacional se enfoca en esfuerzos diplomáticos y de planificación preparatoria para garantizar un tránsito seguro y proteger la libertad de navegación sin necesariamente buscar un enfrentamiento directo.
Preocupación global por el comercio y el derecho internacional
El grupo de naciones aliadas, que ahora incluye a países como Canadá, Corea del Sur y Australia, ha expresado su inquietud por la colocación de minas y el uso de drones en el estrecho de Ormuz. En un comunicado oficial, instaron a Irán a detener inmediatamente cualquier amenaza que ponga en riesgo esta vía comercial. Recalcaron que la libre navegación no es solo una cuestión política, sino un principio fundamental del derecho internacional cuya interrupción afectaría gravemente la economía mundial y, especialmente, a las poblaciones más vulnerables que dependen del suministro energético.






