
10 de Febrero del 2026.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha subido la temperatura política al declarar que está considerando seriamente el despliegue de un segundo portaviones en aguas del Medio Oriente. Esta medida busca servir como una advertencia final en caso de que las negociaciones diplomáticas con el gobierno de Teherán no lleguen a un puerto seguro. Según el mandatario, la presencia militar es lo que ha obligado a la nación persa a tomarse en serio las conversaciones, marcando una diferencia notable con procesos anteriores.
Actualmente, el USS Abraham Lincoln ya se encuentra en la región liderando un grupo de combate listo para actuar de inmediato si la orden es dada por la Casa Blanca. Trump insiste en que el envío de un segundo portaviones reforzaría la capacidad operativa de su Armada, la cual describió como preparada para cumplir misiones con rapidez y contundencia. El presidente recordó que en junio del año pasado ya autorizó ataques contra instalaciones nucleares, demostrando que su administración no tiene miedo de usar la fuerza militar.
Expectativas ante la nueva ronda de negociaciones
A pesar del tono amenazante, el líder estadounidense se mostró optimista sobre la posibilidad de evitar un conflicto mayor mediante el diálogo que se celebrará la próxima semana. El mandatario cree que Irán tiene un deseo real de alcanzar un acuerdo justo porque ahora entienden que las advertencias sobre un segundo portaviones y ataques aéreos son reales. Trump asegura que la seriedad actual de Teherán se debe a que ya han visto las consecuencias de «pasarse de la raya» en incidentes previos relacionados con su programa nuclear.






