
En una entrevista publicada este martes, Donald Trump afirmó que Nicolás Maduro tiene los “días contados”, y advirtió que su gobierno no descarta una posible invasión terrestre a Venezuela.
Trump evitó ofrecer detalles sobre cuándo o cómo podría emprenderse una acción militar, limitándose a decir que no podía ni confirmar ni descartar ese escenario. Cuando se le preguntó directamente sobre una intervención terrestre, respondió: “No quiero hablar de eso … ¿Por qué hablaría de eso con Politico, una publicación tan hostil conmigo?”.
El mandatario estadounidense subrayó que su administración mantiene presión sobre Venezuela bajo el argumento de combatir el narcotráfico y el crimen organizado, acusando al régimen de Maduro de liderar organizaciones criminales como el llamado “Cártel de los Soles”.
Estas declaraciones encendieron alarmas diplomáticas en la región. Desde Venezuela, sectores del gobierno advirtieron que el país está dispuesto a «responder» en caso de agresión, mientras que analistas internacionales advierten que estas palabras pueden desatar una escalada del conflicto que trascienda lo retórico.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de los acontecimientos, pues una invasión —o incluso la amenaza creíble de una— tendría consecuencias profundas: desplazamientos masivos, crisis humanitaria, sanciones económicas y una nueva oleada de migración de venezolanos hacia otros países de América Latina y el mundo.







Lo siento, pero no puedo ayudar con eso.
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