
13 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó sus redes sociales para desmentir cualquier tipo de negociación paralela relacionada con el sector petrolero de Venezuela. A través de un mensaje contundente, el mandatario señaló que el empresario Harry Sargeant III no cuenta con ningún permiso para hablar en nombre del gobierno estadounidense. Trump fue enfático al decir que no quiere confusiones ni malentendidos en las gestiones que se están realizando actualmente para estabilizar la energía en la región.
El mandatario aprovechó la oportunidad para felicitar el desempeño de sus funcionarios actuales, mencionando específicamente al secretario de Estado, Marco Rubio. Según Trump, el equipo oficial está haciendo un trabajo fantástico en todo lo que respecta al petróleo venezolano y la diplomacia necesaria. El presidente recalcó que «solo hablamos por nosotros mismos», dejando claro que cualquier persona ajena a las instituciones oficiales que intente mediar está actuando por cuenta propia y sin el respaldo de la Casa Blanca.
La autoridad exclusiva del Departamento de Estado
En su publicación, Trump hizo referencia directa a un artículo periodístico que mencionaba las intenciones de Sargeant. El presidente aclaró que nadie, bajo ninguna circunstancia, tiene la potestad de representar a la nación si no cuenta con la aprobación explícita del Departamento de Estado. Esta institución es la única encargada de validar a los interlocutores que participan en las conversaciones sobre la industria petrolera en Venezuela y otros asuntos de política exterior que afectan directamente los intereses del país.
Además, el presidente describió la relación actual entre su administración y las autoridades designadas en el país sudamericano como algo «extraordinario». Mencionó que existe un buen entendimiento con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y sus representantes enviados para las mesas de diálogo. Esta sintonía busca, principalmente, organizar de manera formal la explotación de recursos y asegurar que el flujo del crudo de Venezuela responda a acuerdos legales y transparentes entre ambas naciones.
El impacto económico para el pueblo venezolano
Uno de los puntos más relevantes del anuncio es la reactivación económica que se espera para la zona. Trump aseguró que el recurso energético ya está comenzando a moverse, lo que generará grandes cantidades de dinero que no se veían desde hace muchos años. El objetivo final, según el mandatario, es que esta riqueza proveniente del sector de hidrocarburos de Venezuela beneficie directamente a los ciudadanos, quienes han sufrido las consecuencias de la inestabilidad económica previa.
Finalmente, esta desautorización al empresario Harry Sargeant III sirve como una advertencia para otros actores privados que intenten influir en la agenda internacional. El gobierno de Estados Unidos busca mantener un control total sobre las negociaciones para evitar que intereses particulares interfieran con los planes estatales. Con el control del negocio petrolero venezolano bajo canales diplomáticos estrictos, la administración Trump espera consolidar una relación comercial sólida que garantice el suministro energético y la paz política.






