
10 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos, con sede en California, tomó este lunes una decisión que cambia el panorama para miles de extranjeros. La corte decidió levantar temporalmente la orden de un juez federal que impedía al gobierno de Donald Trump eliminar los beneficios migratorios a ciudadanos de Honduras, Nepal y Nicaragua. Con esta medida, la administración actual recupera la facultad de avanzar en su plan de retirar este beneficio a casi 89 mil personas que residen legalmente en el país bajo dicho esquema.
El Noveno Tribunal de Apelaciones señaló que el gobierno probablemente podrá demostrar que existen razones «legítimas» para finalizar esta protección. Al pausar el fallo previo del juez de California, la corte permite que el proceso de terminación continúe mientras se resuelve de manera definitiva la apelación. Esta decisión representa una victoria legal para la Casa Blanca, que ha buscado desde hace tiempo limitar la permanencia de quienes cuentan con el TPS para centroamericanos y asiáticos otorgado en años anteriores.
La postura oficial sobre la temporalidad del programa
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, expresó su respaldo a la decisión a través de sus redes sociales, argumentando que el programa ha sido mal utilizado. Según la funcionaria, este beneficio nunca se creó para ser una residencia permanente, aunque acusó a gobiernos pasados de convertirlo en una especie de perdón migratorio disfrazado. Para la administración actual, es momento de concluir estas designaciones, pues consideran que las condiciones en los países de origen han mejorado lo suficiente para el retorno de sus ciudadanos.
Noem insistió en que el objetivo de la ley es brindar un refugio momentáneo y no una vía de estancia indefinida en territorio estadounidense. La funcionaria destacó que, al dar por terminada la protección migratoria de carácter temporal, se está respetando la intención original de la normativa vigente. Mientras tanto, los beneficiarios de Honduras, Nicaragua y Nepal enfrentan una creciente incertidumbre sobre su futuro legal y la posibilidad de ser obligados a abandonar el país en el que han construido sus vidas por décadas.
Reacciones y el impacto en las comunidades migrantes
Por el momento, los representantes de la Alianza Nacional TPS no han emitido una respuesta oficial inmediata ante este revés en los tribunales. Esta organización, que agrupa y defiende a los migrantes afectados, ha luchado constantemente para mantener el programa activo, argumentando que los países mencionados aún no son seguros. La falta de un comentario oficial refleja la complejidad del momento legal que atraviesan los casi 89 mil individuos que ahora quedan vulnerables ante la posible pérdida de su permiso de estancia temporal por protección.
La batalla judicial aún no termina, pero el permiso otorgado al gobierno de Trump para seguir adelante con sus planes marca un precedente importante. Los abogados defensores de los inmigrantes tendrán que presentar nuevos argumentos para intentar revertir esta pausa antes de que las deportaciones puedan hacerse efectivas. Mientras la apelación sigue su curso, miles de familias permanecen en vilo, esperando saber si su estatus de protección por emergencia será renovado o si tendrán que buscar alternativas legales para no ser expulsados de los Estados Unidos.






