
6 ENERO 2025-INTERNACIONAL- La tregua fronteriza entre Tailandia y Camboya volvió a quedar en entredicho luego de un nuevo episodio registrado en la provincia camboyana de Preah Vihear. El gobierno tailandés acusó a su vecino de violar el acuerdo de alto el fuego vigente desde hace diez días, tras asegurar que disparos de mortero hirieron a uno de sus soldados. La situación generó respuestas inmediatas de ambas partes y reavivó la preocupación por la fragilidad del pacto alcanzado recientemente.
De acuerdo con el ejército de Tailandia, el ataque ocurrió en la zona de Chong Bok, cerca de la frontera común. Las autoridades militares señalaron que el hecho representa una violación directa a la tregua fronteriza, por lo que advirtieron que podrían tomar represalias si se repiten acciones similares. Aunque no se detalló la gravedad de las lesiones del soldado herido, el incidente fue considerado serio por Bangkok.

Por su parte, Camboya negó que se haya tratado de un ataque deliberado. La portavoz del Ministerio de Defensa, Maly Socheata, afirmó que dos soldados camboyanos resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, debido a la explosión de un “montón de basura”. Según su versión, el hecho ocurrió mientras las fuerzas realizaban tareas de organización y mantenimiento en la zona fronteriza, descartando un acto ofensivo contra Tailandia.
Tras el intercambio de acusaciones, el ejército tailandés informó que unidades camboyanas se comunicaron con sus contrapartes para explicar que el incidente fue producto de un error operativo. Aun así, Tailandia insistió en que la tregua fronteriza fue vulnerada y reiteró su llamado a actuar con mayor precaución. Las autoridades señalaron que mantienen una vigilancia constante para evitar una nueva escalada.

Este nuevo episodio ocurre apenas días después de que un alto el fuego pusiera fin a tres semanas de combates intensos entre ambos países. En ese periodo, al menos 47 personas murieron y cerca de un millón fueron desplazadas en comunidades cercanas a la línea divisoria. La situación humanitaria sigue siendo delicada, con familias que aún no pueden regresar a sus hogares.
El conflicto entre Tailandia y Camboya tiene raíces profundas. La disputa se remonta a la demarcación de una frontera de 800 kilómetros establecida durante el periodo colonial francés. A lo largo de los años, esta línea divisoria ha sido motivo de tensiones constantes, especialmente por la presencia de antiguos templos que ambos países reclaman como propios, lo que ha dificultado una solución definitiva.
El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, confirmó que su gobierno presentó una protesta formal ante Phnom Penh. Si bien reconoció que, a nivel militar, el incidente fue calificado como un accidente, subrayó que Tailandia busca claridad sobre las responsabilidades.







