
27 DE FEBRERO DEL 2026 – LOCAL. Después de dos décadas de ausencia, el centro penitenciario de Cozumel volvió a ser el escenario de una emotiva ceremonia civil. En esta ocasión, cinco parejas decidieron formalizar su unión frente a las autoridades, marcando el regreso de esta importante tradición administrativa. El evento fue posible gracias a la estrecha coordinación entre el sistema penitenciario y la Dirección del Registro Civil del Ayuntamiento, quienes trabajaron juntos para facilitar todos los trámites necesarios para los contrayentes.
Este acto representa un avance significativo en el respeto a las garantías individuales de quienes se encuentran cumpliendo una condena. Al permitir que estos matrimonios comunitarios se lleven a cabo, se les brinda a las personas privadas de la libertad la oportunidad de regularizar su situación civil. Para muchos de los participantes, este paso significa consolidar un proyecto de vida que les dará fuerza y esperanza durante su proceso de internamiento, asegurando que su relación tenga validez ante la ley.
Importancia de la unión civil grupal para la reinserción
El secretario de Seguridad Ciudadana, Julio César Gómez Torres, estuvo presente en la ceremonia y resaltó que la familia es el motor principal para que una persona pueda cambiar su vida. El funcionario explicó que los casamientos múltiples no son solo un trámite, sino una herramienta para fortalecer los lazos afectivos que ayudarán a los internos a reintegrarse mejor a la sociedad en el futuro. Cuando un recluso se siente apoyado por su pareja, las probabilidades de que mantenga un buen comportamiento aumentan considerablemente.

Además, el contralmirante subrayó que este tipo de políticas buscan transformar el ambiente dentro de la prisión, creando entornos más tranquilos y estables. Al fomentar el enlace matrimonial masivo, las autoridades demuestran que la dignidad humana debe respetarse en todo momento, sin importar la situación jurídica de las personas. Estas acciones ayudan a reconstruir el tejido social desde el interior del centro, permitiendo que el sentido de pertenencia familiar se mantenga vivo a pesar de los muros.
Derechos humanos y ceremonia nupcial colectiva
La regularización legal de estas cinco parejas les otorga beneficios inmediatos, como la certeza jurídica en temas de seguridad social, herencias y trámites para sus hijos. Los directivos del penal señalaron que este tipo de festejo nupcial conjunto promueve una estabilidad emocional que es clave para cualquier proceso de rehabilitación. Sentirse respaldado legalmente por su familia directa les da a los internos un propósito claro para trabajar en su transformación personal y buscar una vida libre de delitos al salir.
Finalmente, la reactivación de este programa en Cozumel refleja un cambio en la visión de las cárceles modernas, donde la legalidad y la familia son los ejes principales. Las parejas que se dieron el «sí» este año abren la puerta para que más internos se interesen por formalizar su situación en las próximas jornadas. Con este evento, se reafirma que el compromiso institucional está orientado a la dignidad y al fortalecimiento de los valores familiares como el camino más seguro hacia una reinserción efectiva.

