
20 de Enero del 2026.- Una tarde que parecía tranquila en la colonia San Pedro 400 se convirtió en una pesadilla para una familia regiomontana. Todo comenzó cuando los integrantes del hogar se reunieron para comer un plato caliente, sin imaginar que un descuido doméstico pondría sus vidas en grave peligro. El incidente ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle Potasio, donde la falta de atención al manipular sustancias peligrosas provocó una fuerte intoxicación por caldo de pollo que requirió la intervención inmediata de los cuerpos de rescate.
El error salió a la luz de la manera más angustiante posible cuando una de las mujeres de la casa preguntó por el paradero del veneno para ratas que acababan de comprar. En ese momento, el pánico se apoderó de los presentes al revisar los envases y darse cuenta de que el raticida había sido confundido con el sazonador. Esta intoxicación por caldo de pollo se originó debido a que el veneno tiene una apariencia similar al concentrado de pollo en polvo, lo que facilitó la terrible confusión durante la preparación del alimento.
Respuesta de emergencia y traslado al hospital
Tras detectar el error y comenzar a sentir los primeros malestares físicos, los afectados llamaron de inmediato a las corporaciones de auxilio. Al domicilio llegaron paramédicos que confirmaron la urgencia del caso y decidieron trasladar a seis personas al Hospital Metropolitano. Entre las víctimas de esta intoxicación por caldo de pollo se encontraban tres adultos y tres menores de edad, quienes presentaban síntomas de malestar estomacal y debilidad general poco tiempo después de haber ingerido la comida contaminada.
Los nombres de las afectadas principales son Alejandra y su hermana Esthela, quienes estaban acompañadas por sus respectivos hijos. Los menores involucrados tienen apenas 6 y 9 años, mientras que los hijos de Esthela son jóvenes de 17 y 20 años de edad. Afortunadamente, un hombre que habita en la misma casa no consumió el alimento y pudo mantenerse alerta para coordinar la llegada de las ambulancias y explicar a los médicos lo que había sucedido con la intoxicación por caldo de pollo.
Estado de salud y recomendaciones preventivas
Un detalle que llamó la atención de las autoridades fue que la abuela de la familia, una mujer de 79 años, se negó rotundamente a ser trasladada al hospital a pesar de los riesgos. Aunque ella también estuvo expuesta, prefirió quedarse en la vivienda mientras el resto de sus familiares recibía atención médica profesional. Hasta la mañana del martes, los reportes médicos indicaban que los afectados por la intoxicación por caldo de pollo se encontraban estables y bajo observación, esperando recibir el alta en las próximas horas.
Este tipo de accidentes domésticos resalta la importancia de mantener las sustancias tóxicas lejos de la cocina y perfectamente etiquetadas. Muchas veces, por comodidad, las personas guardan productos de limpieza o venenos en envases de comida, lo cual es la causa principal de una intoxicación por caldo de pollo o situaciones similares. La prevención es fundamental para evitar que una cena familiar termine en una sala de urgencias con consecuencias que podrían llegar a ser fatales si no se actúa con rapidez.






