
Por fin se estrenó The Studio, una de las series más esperadas dentro de las producciones originales de Apple TV+. The Studio es una creación de Seth Rogen, quien también la protagoniza para entrar de lleno a las entrañas de Hollywood y revelar el funcionamiento de la cruel maquinaria.

¿De qué va The Studio?
The Studio sigue a Matt Remick, el nuevo director de Continental Studios, el cual está en crisis frente al frenético ritmo de la industria entre franquicias, el valor de la taquilla, la pérdida de los valores artísticos, y todas las personas que por alguna razón se involucran, para bien o para mal.
Remick, un romántico del cine, pretende crear un balance entre las necesidades comerciales y monetarias del cine y de su estudio, y sus ganas de ver más películas de autor, clásicos, ya saben… Y eso lo va a meter en un sinfín de problemas.
Para contar su historia, The Studio tiene un montón de personajes ficticios como el mismo Remick (interpretado por Rogen), otros basados en personas reales como Patty Leigh (interpretada por Catherine O’Hara) y la productora Amy Pascal, y varios directores/actores/productores que se interpretan a sí mismos.

Martin Scorsese y su película de Jonestwon
Para que se den una idea, en el primer episodio vemos al mismísimo Martin Scorsese, quien sale de Martin Scorsese para presentar una nueva idea para una película a Remick. ¿Cuál es la idea La masacre de Jonestown. Hasta aquí todo suena bien. La cosa es que sí o sí, Remick debe producir una película (crear una franquicia, mejor dicho) protagonizada por Kool-Aid. Tal cual.
¿Y qué tiene que ver una con la otra La masacre de Jonestown, dirigida por el reverendo Jim Jones, se llevó a cabo a partir de que los seguidores bebieron distintas sustancias nocivas mezcladas con… adivinen. ¿Pero sí fue así la historia Acá se las contamos.

Drink the Kool-Aid
“Drink the Kool-Aid” es una de las frases más populares dentro de la cultura estadounidense. Hace referencia a cuando una persona sigue una idea o causa sin cuestionarla; una suerte de dogma que conlleva total obediencia y una fe ciega.
El origen de esta frase, la cual ha abierto un montón de debates, nos lleva directamente a 1978, año en el que ocurrió la masacre de Jonestown, registrada como una de las tragedias contra civiles más despiadadas e impactantes en la historia moderna.

Jim Jones y el Templo del Pueblo
Todo empezó con Jim Jones, un sujeto que se interesó en el movimiento evangélico conocido como pentecostalismo, el cual tiene como figura principal de su fe al Espíritu Santo. Desde joven comenzó a predicar, asociando su discurso con el progreso y distintas temáticas como la igualdad racial y la vida comunitaria.
Esta mezcla de narrativas fue algo que, con el tiempo, le sumó adeptos y creyentes, al grado de fundar una iglesia conocida como el Templo del Pueblo. En 1965 convenció a cientos de creyentes de seguirlo a California para asentarse, finalmente, en San Francisco.
Ahora bien. Volvemos a hacer hincapié en el discurso de Jim Jones, quien no sólo se convirtió en el líder religioso del Templo de Pueblo, sino en una figura política importante asociada a las doctrinas socialistas de la comunidad (interraciales) y el comunismo como un vehículo para las sociedades.

A pesar de que muchas actividades de la Iglesia mostraban ese interés comunitario, la realidad es que se trataba de un culto en el que sus seguidores aportaban todo su dinero y eran manipulados de distintas formas. Por ejemplo, Jones se proclamó como un salvador o gurú del pueblo, capaz de curar a las personas de sus enfermedades y malestares.
Pero también ejercía cierto dominio entre sus seguidores con la idea del apocalipsis y la destrucción, la cual en palabras de Jim Jones tendría forma de un ataque nuclear sin precedentes protagonizado por Estados Unidos.

Jonestown y el Kool-Aid
En 1977, Jones convenció a miles de personas de irse una vez más con él. Pero ahora no sería un cambio de estado dentro del territorio de Estados Unidos porque este ya no era un lugar seguro. Sino moverse país, específicamente al sur de América en Guyana (antigua Guyana británica), un país que había obtenido su independencia apenas en 1966.
El Templo del Pueblo se asentó en Georgetown, la capital de Guyana, para comenzar a construir su idílica comunidad, una utopía en donde no hubiera un gobierno establecido. Sin embargo, se trataba de un lugar hostil en donde de a poco se creó una estructura totalitaria llevada por Jim Jones.

El gobierno de Estados Unidos mostró preocupación por Jonestown a partir de reportes de familiares de los habitantes. Los representantes enviados a Guyana para investigar, fueron recibidos con violencia, y varios de ellos murieron durante un ataque el 18 de noviembre de 1978.
Esa noche, Jim Jones habló con los habitantes de Jonestwon y les dijo que tendrían que suicidarse como un acto revolucionario. En la mañana del 19 de noviembre, la policía de Guyana encontró más de 900 cuerpos, 300 de ellos de niños y niñas. De acuerdo con los reportes, las personas murieron al ingerir cianuro, hidrato de cloral, prometazina y Valium mezclados con bebidas saborizadas.

No es Kool-Aid sino Flavor-Aid
Entre las conversaciones de la gente sobre el suicido masivo de Jonestown, se dijo que la gente bebió esas sustancias mezcladas con Kool-Aid.Con esto en mente, la frase que mencionamos unos párrafos arriba toma completo sentido.
Sin embargo, la realidad (que no deja de ser trágica) es que no era Kool-Aid, sino Flavor-Aid, de la cual podríamos decir era la segunda marca más popular entre las bebidas saborizadas en polvo.
A pesar de la confusión y el error, tanto la frase como la idea del Kool-Aid en Jonestown, permanece. Y The Studio es la prueba de ello.

The Studio y el Chico Kool-Aid
Como les contamos, en el primer episodio de The Studio, Matt Remick recibe la orden de producir una cinta protagonizada por el chico Kool-Aid y convertirla en una franquicia tan exitosa como la de Barbie para Warner Bros. Remick no quiere, pero debe hacerlo. Es así como se reúne con el director y guionista Nick Stoller para que desarrolle el guion.
Pero antes de firmar con Nick, Remick se ve con Martin Scorsese para hablar de su próxima película, la cual se centraría en la masacre de Jonestwon en la que todo mundo cree que la gente cometió suicido al mezclar cianuro, hidrato de clorato y más con Kool-Aid.

Lo que hace Remick es decirle a Scorsese que el título de su película debería ser Kool-Aid, y cuando el cineasta acepta, cree que mató a dos pájaros de un tiro… pero obvio no. Compra el guion de Scorsese y lo único que “mata” es la película de Scorsese, la última de su carrera.
Lo que pudo haber hecho Remick es hacer las dos películas por separado pensando que Kool-Aid no fue la bebida de Jonestown, ¿o ustedes qué opinan?
¿Dónde ver The Studio?
The Studio es una producción original de Apple y la pueden ver dentro de su catálogo o dándole clic AQUÍ.