
16 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó que su administración está entregando resultados muy claros en la lucha contra el crimen organizado y el trasiego de sustancias prohibidas. Estas declaraciones se dan tras una reciente comunicación entre el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y el nuevo secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio. Durante la charla, se puso sobre la mesa la importancia de mantener una relación de respeto, pero sobre todo, de dar seguimiento a los avances que México ha logrado en la detención de cargamentos ilegales.
Para la mandataria mexicana, la estrategia de seguridad está funcionando y se puede medir a través de los decomisos históricos que se han realizado en diferentes puntos del país. Sheinbaum subrayó que el combate al narcotráfico es una tarea que requiere determinación y que las fuerzas armadas están trabajando día y noche para desarticular las redes que mueven estupefacientes hacia el norte. La postura oficial es clara: México está haciendo su parte para frenar el flujo de mercancías ilícitas que dañan a las sociedades de ambos lados de la frontera.
La importancia de la responsabilidad compartida entre naciones
Un punto fundamental en el mensaje de la presidenta es que no se puede ver este problema como algo que solo le corresponde resolver a un país. Ella insistió en que debe existir una visión de apoyo mutuo, donde se reconozca que el consumo en el país vecino también alimenta la violencia en el nuestro. Por ello, el enfrentamiento al narcotráfico debe ser visto bajo el concepto de responsabilidad compartida, donde cada gobierno asuma sus tareas pendientes para lograr una región mucho más segura y pacífica para todos sus habitantes.
El gobierno de México busca que los funcionarios estadounidenses, como Marco Rubio, comprendan que los esfuerzos locales son «muy contundentes» y que existe una planeación estratégica detrás de cada operativo. En la llamada diplomática, se buscó establecer un canal de comunicación directo que permita intercambiar información valiosa sin perder la soberanía nacional. El éxito en la lucha contra el narcotráfico depende, según la mandataria, de que se ataque tanto la oferta de drogas como el flujo de armas que llegan desde Estados Unidos hacia los grupos criminales.
Resultados y nuevas metas en seguridad nacional
Las cifras de incautación de drogas presentadas recientemente respaldan los dichos de la presidenta, quien asegura que no se dará ni un paso atrás en la recuperación de la paz. Al interior del país, se están reforzando las tareas de inteligencia para golpear las finanzas de las organizaciones delictivas, lo que se considera un paso vital para debilitar su operatividad. Esta ofensiva contra el narcotráfico no solo se trata de detenciones, sino de quitarles los recursos económicos con los que compran equipo y reclutan personas en zonas vulnerables.
Finalmente, la presidenta reiteró que la relación con el gobierno de Estados Unidos será de cooperación estrecha pero con dignidad. Se espera que en las próximas semanas se den a conocer más detalles sobre planes conjuntos que ayuden a reducir la violencia y el consumo de fentanilo. La guerra contra el narcotráfico seguirá siendo una prioridad en la agenda binacional, y México presentará sus pruebas de éxito cada vez que sea necesario para demostrar que se está trabajando con seriedad y resultados medibles que benefician a toda la población.






