
19 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó los detalles sobre la llegada de una aeronave militar a nuestro país. La mandataria señaló que, ante los reportes iniciales, se activó de inmediato una coordinación entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de la Defensa Nacional. Esto se debe a que cualquier entrada de un avión de carga militar al espacio aéreo nacional debe contar con una autorización oficial previa, por lo que se mantuvo comunicación constante con la Embajada para aclarar la situación reportada por las autoridades de aviación estadounidenses.
La jefa del Ejecutivo precisó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes también participó en el proceso debido a su relación directa con la Administración Federal de Aviación (FAA). Sheinbaum aclaró que el Gobierno de México decidió esperar para emitir un pronunciamiento oficial hasta tener la seguridad total de que no existía ninguna irregularidad. El objetivo era confirmar que este transporte aéreo de las fuerzas armadas no estaba realizando sobrevuelos no autorizados, garantizando así la soberanía y la seguridad del espacio aéreo en todo momento.
Detalles sobre la logística y capacitación internacional
Una vez que se verificaron todos los datos, las autoridades emitieron un comunicado confirmando que las operaciones estaban bajo regla. La presidenta detalló que el arribo de esta unidad, un modelo Hércules de la fuerza aérea, ya estaba pactado desde el mes de octubre de 2025. El propósito principal de este vuelo es trasladar a personal mexicano hacia los Estados Unidos para recibir capacitación especializada. Sheinbaum enfatizó que lo preocupante habría sido que la aeronave ingresara o aterrizara en suelo nacional sin los permisos correspondientes, lo cual no sucedió en este caso.
La logística de este movimiento responde a acuerdos de colaboración técnica entre ambas naciones que buscan profesionalizar a los elementos mexicanos en diversas áreas operativas. La mandataria reiteró que el vuelo militar programado cumplió con todos los protocolos internacionales y nacionales de aviación. Con esta explicación, se busca dar tranquilidad a la población y evitar malentendidos sobre la presencia de equipo extranjero en aeropuertos como el de Toluca, asegurando que cada movimiento está debidamente registrado y vigilado por las instituciones competentes.

Transparencia y soberanía aérea en México
La mandataria aprovechó el espacio para reafirmar que México mantiene un control estricto sobre quién entra y sale de sus fronteras por aire. Explicó que la comunicación con la FAA es fluida y que cualquier alerta se atiende de forma prioritaria para evitar incidentes diplomáticos o de seguridad. En este sentido, el uso del Hércules C-130 para entrenamiento es una práctica común dentro de los convenios de adiestramiento, siempre y cuando se sigan los pasos legales que la ley mexicana exige para el sobrevuelo de naves castrenses de otros países.
Finalmente, se informó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes continuará trabajando de la mano con la Defensa Nacional para monitorear este tipo de misiones de apoyo. La presidenta concluyó que la claridad en la información es vital para que la ciudadanía confíe en las labores de capacitación que realizan los servidores públicos fuera del país. Este tipo de operación aérea coordinada demuestra que existe una planeación estratégica detrás de los viajes de instrucción, los cuales son fundamentales para mejorar las capacidades de respuesta y conocimiento técnico del personal nacional.






