
Integrantes del colectivo ambientalista Sélvame MX denunciaron la presencia de diversas columnas dañadas que sostienen la vía elevada del Tren Maya en el tramo 5 Sur, situación que, advirtieron, representa un riesgo estructural para el proyecto y una fuente constante de contaminación para el acuífero de la región.
Durante una reciente inmersión realizada entre Akumal y Chemuyil, miembros del colectivo documentaron daños visibles en las columnas que se encuentran bajo la superficie, varias de las cuales presentan rupturas severas. Además, señalaron que el recubrimiento metálico con el que fueron coladas estas estructuras se encuentra desprendido, lo que agrava el deterioro de los pilotes.
José Urbina Bravo, integrante de Sélvame MX, afirmó que a casi un año de que la Federación reconociera el daño ambiental ocasionado durante la construcción del tramo y prometiera su reparación, no se ha cumplido con los compromisos establecidos. Recordó que fue la propia titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, quien aceptó el menoscabo ambiental y aseguró que se atenderían los daños.
“Hicimos esta inmersión para verificar si habían reparado como prometieron los daños en este sistema; sin embargo, encontramos que la columna que estaba completamente reventada, por la que se derramaron toneladas de cemento en el ecosistema, continúa en las mismas condiciones”, expuso Urbina Bravo.
El tramo 5 Sur del Tren Maya, que va de Playa del Carmen a Tulum, se construyó sobre un puente elevado sostenido por pilotes empotrados directamente en el acuífero. En esta zona convergen diversos ríos subterráneos que forman parte del sistema Ox Bel Ha, considerado uno de los más extensos del mundo, el cual fue perforado durante la ejecución de las obras para la introducción de los pilotes.
Urbina Bravo advirtió que los daños visibles representan solo una parte del problema, ya que existen muchas columnas a las que es imposible acceder para su revisión. Señaló que los cilindros metálicos dañados se extienden a lo largo del trazo del tren bajo la selva maya, permitiendo que materiales contaminantes se filtren de manera continua al acuífero.
“Esta es solo una muestra de lo que podemos ver y denunciar; hay una gran cantidad de estructuras a las que no se puede llegar. Estos cilindros metálicos reventados se están diluyendo por la corrosión, liberando contaminantes dentro del acuífero”, explicó.
Finalmente, el colectivo reiteró su llamado a las autoridades federales para que se atienda de manera urgente la reparación del daño ambiental, se garantice la seguridad estructural del proyecto y se proteja uno de los sistemas hídricos subterráneos más importantes de la región y del mundo






