
2 DE ABRIL DEL 2025, CHETUMAL, MX.- En medio de las protestas por la construcción de un hotel en las cercanías de la Laguna de Bacalar, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha defendido la decisión de eximir a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) de la obligación de presentar una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). A pesar de las críticas de un grupo de personas que aseguraron que el proyecto no cumple con la normativa ambiental, SEMARNAT justifica la exención al señalar que la obra no generará un desequilibrio ecológico significativo ni transgredirá las normativas aplicables en materia ambiental.
La finalidad del proyecto de la SEDENA
La SEDENA planea transformar el inmueble, situado en un predio cedido por el Gobierno del estado de Quintana Roo, en un espacio de descanso y recuperación para personal militar que ha sufrido estrés postraumático debido a su participación en operaciones de alto riesgo. Este espacio será de gran ayuda para los efectivos, ya que se busca brindarles un lugar adecuado para su recuperación física y mental. La obra implica un mantenimiento y sustitución de componentes, con el objetivo de hacer el inmueble más seguro y sustentable, integrando elementos más adecuados para el entorno.
Justificación de la exención de la MIA
De acuerdo con SEMARNAT, la solicitud de exención de la MIA fue presentada debido a que el proyecto implica una intervención que no generará un impacto ambiental significativo. El inmueble, que fue construido en 1983, ha sufrido diversos daños estructurales, lo que justifica la necesidad de realizar trabajos de rehabilitación y mantenimiento. Además, SEMARNAT asegura que las actividades propuestas no afectarán el equilibrio ecológico de la zona ni violarán la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente ni su Reglamento.

SEMARNAT y la protección del ecosistema
A pesar de la exención, la SEMARNAT destaca que la SEDENA se ha comprometido a implementar medidas preventivas y de mitigación durante las obras, para asegurar que los factores bióticos y abióticos que conforman el ecosistema de la Laguna de Bacalar no se vean afectados. Estas medidas incluyen la protección de la flora y fauna local, así como el manejo adecuado de los recursos naturales durante los trabajos de rehabilitación.
Inspección y vigilancia ambiental
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) será la encargada de realizar la inspección y vigilancia ambiental para asegurar que las medidas de mitigación y prevención se apliquen correctamente. En caso de que se detecten incumplimientos durante la ejecución del proyecto, PROFEPA podrá iniciar los procedimientos administrativos correspondientes para sancionar cualquier violación a las normativas ambientales.
Reacciones a la exención y futuro del proyecto
Aunque la exención ha sido respaldada por SEMARNAT, el tema sigue siendo un punto de controversia en la región. Los opositores al proyecto argumentan que la construcción de un inmueble sin una MIA completa podría sentar un precedente peligroso para futuros desarrollos en la zona. Sin embargo, las autoridades aseguran que la intervención en este caso no afectará negativamente el entorno de la Laguna de Bacalar y que se tomarán todas las precauciones necesarias para garantizar la sostenibilidad del proyecto.
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