
12 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. La llegada de la cuarta tormenta invernal, en conjunto con el frente frío número 40, ha generado un panorama de clima extremo en diversas regiones de México durante las últimas horas. En el estado de Chihuahua, la nieve cubrió paisajes emblemáticos como el Área de Protección de Flora y Fauna Campo Verde, afectando comunidades en el municipio de Madera y la zona de Bocoyna. Los habitantes de localidades como Largo Maderal, La Norteña y San Juanito reportaron paisajes blancos desde la noche del martes, lo que obligó a extremar precauciones.
La Coordinación Estatal de Protección Civil confirmó que la caída de nieve y aguanieve no solo afectó a las comunidades de la sierra, sino que también impactó tramos carreteros importantes. La vía que conecta San Juanito con la cabecera municipal de Guerrero se vio afectada por las bajas temperaturas y la humedad, lo que representa un riesgo para los conductores. Este fenómeno meteorológico adverso también trajo consigo lluvias dispersas en Ciudad Juárez y Casas Grandes, manteniendo un ambiente gélido en gran parte de la entidad.
Impacto de los vientos en el estado de Veracruz
Mientras el norte del país se congela, en el estado de Veracruz la situación es distinta pero igualmente peligrosa debido a las fuertes rachas de viento. En la zona metropolitana de Veracruz puerto y Boca del Río, las ráfagas han alcanzado velocidades considerables, lo que llevó a la Universidad Veracruzana (UV) a tomar medidas preventivas. La institución decidió suspender actividades presenciales y pasar a modalidades virtuales para este 12 de marzo, buscando garantizar la seguridad de sus alumnos y docentes ante este evento climático severo.
La Secretaría de Protección Civil estatal emitió un aviso especial para alertar a la población sobre la intensidad de las rachas, que podrían llegar hasta los 90 kilómetros por hora en la costa central. En las costas norte y sur, se espera que la fuerza del viento oscile entre los 65 y 80 kilómetros por hora, lo que genera un oleaje elevado y riesgos de caída de ramas o estructuras ligeras. Este mal tiempo persistente ha obligado a las autoridades a mantener una vigilancia constante en las zonas costeras para evitar accidentes.





