
9 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Rusia lanzó una nueva ofensiva contra Ucrania durante la madrugada del viernes, utilizando una amplia combinación de misiles y drones, entre ellos el misil Oreshnik, considerado uno de los sistemas más avanzados de su arsenal. El ataque ocurrió en medio de temperaturas invernales extremas y se centró en varias regiones del país, afectando tanto a zonas urbanas como a infraestructura clave, lo que volvió a encender las alertas internacionales.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, la operación incluyó armas terrestres y marítimas de largo alcance y alta precisión, destacando el uso del sistema Oreshnik, algo poco común en el conflicto reciente. Esta es la primera vez en más de un año que Moscú recurre a este tipo de armamento, capaz de portar múltiples ojivas y operar a velocidades extremas, lo que eleva el nivel de preocupación por su impacto estratégico.
Autoridades ucranianas informaron que uno de los proyectiles impactó una instalación de infraestructura crítica en la ciudad de Leópolis, mientras que en otras regiones se reportaron explosiones y cortes de energía. Aunque Rusia no confirmó el punto exacto donde cayó el misil Oreshnik, la Fuerza Aérea de Ucrania detalló que el proyectil se desplazaba a unos 13 mil kilómetros por hora, una velocidad cercana a diez veces la del sonido.

El Oreshnik fue utilizado por primera vez en noviembre de 2024 en la ciudad de Dniéper, pese a que entonces aún no estaba completamente desarrollado. Su alcance le permitiría llegar a cualquier punto de Europa, según autoridades rusas, lo que convierte su despliegue en un mensaje directo tanto para Ucrania como para los países de la OTAN que observan el conflicto de cerca.
El canciller ucraniano, Andrii Sybiha, calificó el ataque como una grave amenaza para la seguridad europea, al producirse cerca de las fronteras de la Unión Europea. Desde Kyiv se exigieron respuestas firmes por parte de la comunidad internacional, señalando que el uso del misil Oreshnik representa una escalada que no puede ser ignorada.

En la capital ucraniana, Kyiv, los ataques comenzaron alrededor de la medianoche. Drones impactaron zonas residenciales, provocando apagones masivos en medio de temperaturas de hasta menos cinco grados centígrados. El alcalde Vitali Klitschko confirmó la muerte de cuatro personas y al menos diez heridos, además de daños considerables en infraestructura crítica.






