
14 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Rusia ha comenzado a utilizar un medicamento contra el cáncer desarrollado con tecnología de radiofármacos, marcando un avance relevante en su sistema de salud. El fármaco, llamado Rakurs, 223Ra, fue creado por el Centro Federal Científico y Clínico de Radiología y Oncología de la Agencia Federal Médico-Biológica (FMBA) en Dimitrovgrad. Su llegada a centros médicos del país se da tras completar el proceso de registro estatal, lo que permite su aplicación clínica formal.
Este tratamiento contra el cáncer se basa en el uso del radionúclido radio-223, una sustancia que emite radiación de manera dirigida. Según las autoridades sanitarias, el medicamento está diseñado principalmente para pacientes con metástasis óseas, una de las complicaciones más dolorosas y complejas en casos oncológicos avanzados.

De acuerdo con la FMBA, el medicamento oncológico actúa directamente sobre las metástasis óseas, lo que permite disminuir el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Este enfoque resulta especialmente importante para personas que ya han pasado por otros tratamientos más agresivos, como quimioterapia o radioterapia convencional, con resultados limitados.
Las autoridades médicas subrayan que este fármaco contra el cáncer no solo representa una nueva opción terapéutica, sino también una alternativa más precisa. La radiación del radio-223 tiene un alcance corto, lo que reduce efectos secundarios y permite un manejo más controlado de la enfermedad en etapas complejas.
La introducción de este medicamento contra el cáncer es considerada un hito para el sector de radiofármacos en Rusia. La FMBA señaló que este avance fortalece la soberanía tecnológica del sistema sanitario, al reducir la dependencia de tratamientos importados y fomentar el desarrollo interno de soluciones médicas de alta especialización.

Desde una visión crítica y constructiva, especialistas destacan que el reto ahora será garantizar el acceso equitativo a este tratamiento oncológico en todo el país. La producción, distribución y capacitación médica serán claves para que el impacto positivo del fármaco no se limite solo a grandes centros urbanos.
En paralelo, Rusia también avanza en el desarrollo de vacunas basadas en ARNm como terapia contra el cáncer. El director del Centro Gamaleya, Alexánder Guíntsburg, informó que ya se produjeron las primeras series de prueba de estas vacunas, enfocadas inicialmente en tipos específicos como el melanoma.






