
6 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La empresa rusa BurevestMarin denunció este martes que la Armada de los Estados Unidos está intentando detener al tanquero ruso «Marinera» en el Atlántico Norte. Según el comunicado, el buque civil está siendo perseguido por la Guardia Costera estadounidense en medio de una tormenta extrema. La compañía asegura que, a pesar de que el capitán ha informado repetidamente que se trata de una embarcación comercial con bandera rusa, la vigilancia aérea de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon no se ha detenido en ningún momento.
La situación es crítica debido a que el barco navega actualmente «en lastre», lo que significa que no lleva carga en sus bodegas. La tripulación, formada por ciudadanos de Rusia, Ucrania y Georgia, se encuentra en medio de un clima severo con vientos de hasta 20 metros por segundo. La empresa propietaria cuestiona por qué las fuerzas militares estadounidenses insisten en perseguir un buque mercante vacío, poniendo en riesgo la seguridad de todos los navegantes en aguas internacionales.
Amenaza grave en medio de una tormenta
BurevestMarin advirtió que cualquier abordaje de un barco ruso en estas condiciones climáticas representa un peligro extremo para la vida de las personas. Con olas que superan los 5 metros de altura y temperaturas bajo cero, un intento de aterrizaje de helicópteros o el desembarco de tropas sería una acción irresponsable. La compañía instó a Washington a actuar con moderación y a resolver cualquier duda a través del derecho marítimo internacional en lugar de recurrir al uso de la fuerza.
La preocupación de la empresa radica en que fuentes públicas indican que Estados Unidos planea realizar la captura muy pronto. Consideran que la detención de una embarcación de Rusia por parte de militares estadounidenses bajo una tormenta es una amenaza injustificable. La empresa rusa hizo un llamado a evitar tragedias innecesarias, señalando que el personal militar de EE.UU. también correría un riesgo de muerte si intentan abordar el tanquero mientras el mar se encuentra en un estado tan violento.
Sospechas de petróleo y antecedentes de piratería
Detrás de esta persecución existe una sospecha por parte de la inteligencia estadounidense. Según algunos reportes, el Marinera (antes llamado Bella 1) ha sido vigilado desde el mes pasado por la sospecha de que transporta crudo venezolano. Sin embargo, los propietarios insisten en que el barco está vacío y que no hay motivos legales para este hostigamiento. Esta captura de un petrolero ruso se suma a una lista de incidentes recientes donde EE.UU. ha tomado control de barcos en rutas similares.
Durante el pasado mes de diciembre, Washington ya interceptó otros buques de gran tamaño como el «Skipper» y el «Centuries» cerca de las costas de Venezuela. En aquellos casos, el gobierno venezolano calificó las acciones estadounidenses como actos de «piratería» y «robo» de recursos. La actual tensión con el Marinera eleva el conflicto a un nivel internacional, ya que Rusia exige que se respete la libre navegación de sus buques civiles y se detenga la persecución militar en el Atlántico.
El impacto técnico del «navegar en lastre»






