
6 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. En una reciente y tensa sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el representante de Rusia, Vasili Nebenzia, lanzó una advertencia contundente. El diplomático aseguró que el reciente ataque de EU a Venezuela no solo es una agresión directa contra una nación soberana, sino un golpe crítico al derecho internacional. Según el funcionario, estas acciones rompen las reglas de convivencia global y demuestran una falta de respeto total hacia las instituciones que buscan mantener la paz en el mundo.
Durante su intervención, Nebenzia denunció que el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se encuentran retenidos ilegalmente en territorio estadounidense. El embajador ruso exigió su liberación inmediata, argumentando que se trata del mandatario legítimo de un país independiente. Para Rusia, este conflicto armado de Estados Unidos contra Venezuela representa un secuestro político que ignora la voluntad popular expresada en las urnas y viola la inmunidad diplomática que debería proteger a cualquier jefe de Estado.
El diálogo como única solución frente a la fuerza
El representante ruso fue enfático al señalar que cualquier diferencia entre Washington y Caracas debe solucionarse mediante la diplomacia y no con las armas. Sostuvo que la Carta de las Naciones Unidas es clara al prohibir el uso de la fuerza para resolver disputas políticas. Rusia reafirmó su solidaridad con el pueblo venezolano, asegurando que el golpe militar de EU en Venezuela es una medida desesperada por controlar los recursos de la región y que su nación seguirá apoyando la soberanía del gobierno bolivariano.
Además, el embajador mencionó que estas acciones ya han recibido el rechazo de múltiples países y bloques internacionales que no están de acuerdo con el uso de la violencia. Criticó duramente lo que llamó una «aplicación selectiva» de las leyes, donde ciertos países poderosos deciden cuándo respetar las reglas y cuándo ignorarlas. Para el gobierno ruso, esta intervención de Estados Unidos en territorio venezolano es una muestra de cinismo que busca imponer un nuevo sistema de control sobre las naciones de América Latina.

El riesgo de un nuevo orden mundial sin reglas
Nebenzia acusó directamente a Washington de actuar bajo ambiciones de poder para apoderarse de las riquezas naturales, como el petróleo y los minerales. Advirtió que permitir que una sola potencia actúe como juez y verdugo en el mundo crea un precedente muy peligroso para todos los países. Si se permite que esta agresión de EU a la soberanía de Venezuela ocurra sin consecuencias, cualquier nación podría ser la siguiente víctima de una invasión bajo argumentos fabricados, destruyendo la confianza en los organismos multilaterales.
Finalmente, la delegación rusa alertó que el futuro de la propia ONU está en la cuerda floja si no se detienen estos abusos de poder. Al erigirse como una autoridad suprema con derecho a castigar gobiernos, Estados Unidos está debilitando los cimientos de la organización. Rusia concluyó que la pasividad ante el avance de las fuerzas de EU sobre Venezuela podría significar el fin del sistema de equilibrio global, dejando a los países más pequeños totalmente vulnerables ante los intereses de las potencias hegemónicas.
El impacto en la seguridad energética global






