
El legislador Ricardo Monreal adelantó recientemente que el proyecto de la reforma electoral ya se encuentra preparado para seguir su curso legal en el Congreso. Aunque el documento base está terminado, el diputado aclaró que el texto todavía es susceptible de recibir modificaciones de último minuto antes de su aprobación final. Este anuncio ha generado una gran expectativa entre los diversos sectores políticos, ya que representa un cambio profundo en las reglas del juego para las próximas contiendas en el país.
Uno de los puntos que más ha llamado la atención es que la propuesta mantiene la existencia de los legisladores plurinominales, una figura que ha sido muy debatida en años recientes. Sin embargo, la esencia de la iniciativa electoral busca transformar la manera en que estos representantes llegan a sus curules, enfocándose en la participación directa de la población. Monreal subrayó que el objetivo es modernizar el sistema actual sin eliminar por completo las estructuras que dan representación a las minorías políticas en México.
Cambios en el método de elección y la ley electoral
El cambio principal radica en que el método de elección para estos cargos ahora se realizaría a través del voto ciudadano directo. Bajo el esquema de la nueva normativa electoral, los votantes tendrían una mayor incidencia en quiénes ocupan los espacios de representación proporcional, algo que antes dependía estrictamente de las listas internas de los partidos. Con esto, se pretende que los legisladores tengan un compromiso más cercano con la gente que los elige y no solo con las dirigencias de sus propias organizaciones.
Esta modificación ha sido descrita como un paso intermedio entre la eliminación total de los «pluris» y el sistema actual que muchos consideran cerrado. Monreal explicó que la actualización electoral busca un equilibrio que permita mantener la pluralidad en las cámaras, pero bajo un filtro de legitimidad ciudadana mucho más estricto. La intención es que cada voto cuente de manera más clara para definir la configuración de los congresos estatales y el federal, evitando designaciones directas y opacas.
Posibles ajustes de último minuto a la reforma de elecciones
A pesar de que el plan ya está trazado, el legislador fue enfático al decir que el diálogo sigue abierto para perfeccionar la propuesta. Esto significa que la modificación electoral todavía podría integrar sugerencias de otros grupos parlamentarios o ajustes técnicos que surjan durante las sesiones de comisión. La flexibilidad del documento sugiere que se busca un consenso amplio para evitar impugnaciones legales futuras que pudieran frenar la aplicación de estas nuevas reglas en los comicios venideros.
El panorama político se mantiene atento a estos cambios, pues la aplicación de una reestructuración electoral de esta magnitud requiere una logística compleja por parte de las autoridades encargadas de organizar los votos. Se espera que en los próximos días se den a conocer los detalles finos de los artículos que podrían ser editados antes de que el pleno tome una decisión definitiva. Por ahora, el mensaje de Monreal deja claro que el cambio es inminente y que el poder de decisión regresará, en gran medida, a las urnas


