
13 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. El estado de Sinaloa enfrenta un nuevo cambio en su estructura de justicia tras la salida de Óscar Rentería Schazarino de la Secretaría de Seguridad Pública. El gobernador Rubén Rocha Moya confirmó que el mando militar dejó su puesto este jueves, citando razones de índole personal que no han sido detalladas de forma pública. Con este movimiento, la actual administración estatal se prepara para designar al cuarto titular de la dependencia, lo que refleja una constante rotación en el mando encargado de proteger a la ciudadanía.
La partida de Rentería ocurre en un momento crítico para la entidad, debido a los enfrentamientos internos de los grupos criminales que operan en la región. El general de brigada llegó al cargo con el respaldo directo del Gobierno Federal, buscando estabilizar la zona tras la captura de líderes históricos del narcotráfico. A pesar de los esfuerzos coordinados, el ciclo del funcionario se cierra en medio de una ola de violencia que ha afectado la tranquilidad de diversas comunidades sinaloenses en los últimos años.
Balance de resultados y operativos militares
Durante los 15 meses que duró su gestión, se llevaron a cabo acciones contundentes contra la infraestructura de los grupos delictivos. La seguridad pública estatal reportó el decomiso de más de 29 toneladas de sustancias ilícitas y la destrucción de 258 laboratorios donde se fabricaban drogas sintéticas. El propio Rentería Schazarino mencionó en diversas ocasiones que estos aseguramientos no tenían comparación en sus cuatro décadas de trayectoria militar, destacando el retiro de cientos de armas largas y granadas de las calles.
Sin embargo, los resultados en el combate a la delincuencia muestran una realidad con muchos contrastes para la población civil. Mientras los golpes al patrimonio de los cárteles fueron constantes, la protección ciudadana local se vio superada por cifras alarmantes de crímenes comunes y de alto impacto. Durante este mismo periodo, se registraron más de mil 600 homicidios dolosos y el robo de casi 6 mil vehículos, lo que mantuvo una sensación de riesgo constante en las principales ciudades y zonas rurales del estado.
Desafíos pendientes en la vigilancia del estado
Uno de los eventos más delicados que marcaron este periodo fue el secuestro de 10 trabajadores mineros en el municipio de Concordia, un hecho que puso en duda la capacidad de reacción inmediata. Este tipo de incidentes, sumado a la lucha entre facciones rivales, deja una tarea sumamente pesada para quien asuma el control de la vigilancia del territorio. La estrategia militar implementada hasta ahora ha logrado incautar equipo y armamento, pero no ha conseguido frenar por completo las agresiones que afectan la vida diaria de las personas.





