
23 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Una medida sin precedentes ha comenzado a aplicarse este lunes en las principales terminales aéreas del país norteamericano. El Departamento de Seguridad Nacional confirmó el despliegue de cientos de agentes del ICE en aeropuertos seleccionados para intentar mitigar el caos generado por la falta de personal. Debido a que muchos trabajadores de seguridad habituales no han recibido su pago, las ausencias masivas han provocado retrasos que afectan a miles de viajeros, obligando al gobierno a utilizar recursos de inmigración para mantener operativas las terminales.
Esta movilización de personal federal tiene como objetivo principal apoyar en los puntos de control donde las filas se han vuelto interminables. Los oficiales de inmigración en aeropuertos están trabajando hombro con hombro con la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) para agilizar los procesos básicos. Según fuentes oficiales, esta estrategia busca evitar que el sistema de transporte nacional colapse totalmente, especialmente en ciudades donde el flujo de pasajeros es constante y requiere una vigilancia minuciosa para garantizar la protección de todos.
Terminales afectadas y tiempos de espera
Hasta el momento, se ha confirmado que la presencia de los efectivos del ICE en terminales aéreas se extiende a por lo menos 14 aeropuertos estratégicos. Entre los puntos con mayor vigilancia se encuentran los aeropuertos JFK y LaGuardia en Nueva York, así como las terminales de Atlanta, Newark, Phoenix y Nueva Orleans. En estos lugares, la situación es tan crítica que en aeropuertos como el Hartsfield-Jackson de Atlanta, el de mayor tráfico en el país, se ha recomendado a los usuarios llegar con al menos cuatro horas de anticipación para no perder sus vuelos.
Las redes sociales se han llenado de imágenes donde se observa a los agentes de seguridad de inmigración revisando identificaciones y documentos de viaje. Es importante mencionar que, por ahora, estos funcionarios no tienen permitido ingresar a las zonas restringidas situadas detrás de los escáneres de seguridad. Esto se debe a que carecen de las certificaciones técnicas específicas que requiere la TSA para manejar equipos de rayos X o realizar inspecciones corporales profundas, limitándose únicamente a las áreas públicas y de registro inicial.





