
El Senado de Argentina aprobó este jueves la reforma de la Ley de Glaciares, una iniciativa impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei que ha generado una fuerte polémica política y ambiental. La votación cerró con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, otorgando media sanción al proyecto que ahora deberá debatirse en la Cámara de Diputados.La reforma de la Ley de Glaciares propone redefinir los criterios de protección de estas reservas naturales, con el argumento oficial de ordenar el marco normativo y brindar mayor seguridad jurídica a las inversiones, especialmente en el sector minero. Sin embargo, sectores ambientalistas y parte de la oposición sostienen que la modificación pone en riesgo el acceso al agua y la biodiversidad en zonas de alta montaña.
Cambios en la protección de glaciares y periglaciares
Uno de los puntos más controvertidos de la reforma de la Ley de Glaciares es el artículo que redefine qué cuerpos de hielo integrarán el Inventario Nacional de Glaciares. Según el nuevo texto, solo estarán protegidos aquellos que cumplan una función hídrica efectiva como reserva estratégica de agua y recarga de cuencas hidrográficas.
Esto significa que algunos glaciares o geoformas periglaciares podrían quedar fuera del régimen de protección si no cumplen con esos requisitos específicos. Para el oficialismo, la reforma de la Ley de Glaciares corrige “falencias interpretativas” de la normativa de 2010 que, según Milei, frenaron inversiones y generaron inseguridad jurídica.

