
En un evento lleno de emoción y respeto, el Ayuntamiento de Othón P. Blanco celebró su Décima Sesión Solemne para honrar a ciudadanos ejemplares de la capital. La presidenta municipal, Yensunni Martínez Hernández, encabezó la entrega del galardón que destaca el Valor de las Personas con Discapacidad, otorgado este año a Bertha Peña Ake, Tania Guadalupe Solís Covarrubias y a la Fundación Siiniko’ob. Este reconocimiento busca visibilizar el esfuerzo diario y los grandes logros de quienes, a pesar de las barreras físicas o sociales, trabajan incansablemente por mejorar su comunidad.
Acompañada por representantes de los tres poderes del estado y autoridades militares, la alcaldesa expresó su profunda admiración hacia las galardonadas, calificándolas como mujeres extraordinarias. Durante su discurso, señaló que sus acciones no solo tocan corazones, sino que se han convertido en una luz de esperanza para muchas familias que buscan mayor justicia y respeto. Con este acto, el gobierno municipal reafirma que el mérito de la discapacidad reside en la valentía de transformar los obstáculos en oportunidades para servir a los demás con el corazón.


Historias de lucha y compromiso por la inclusión educativa
Una de las premiadas fue Bertha Peña Ake, quien a pesar de tener una discapacidad visual, se dedica a dar clases de braille y de lengua Maya en la región. Su labor es doblemente valiosa, ya que no solo ayuda a otras personas a comunicarse, sino que también protege las raíces culturales del estado de Quintana Roo. Ella es un claro ejemplo de cómo el esfuerzo en la discapacidad permite romper barreras educativas y culturales, demostrando que no hay límites cuando se tiene la voluntad firme de seguir creciendo y enseñando a las nuevas generaciones.
Por su parte, Tania Guadalupe Solís Covarrubias fue reconocida por sus casi 30 años de trayectoria en los servicios de educación especial, apoyando a niños y jóvenes en su desarrollo integral. Tania se ha convertido en una voz muy importante para las familias y los cuidadores, quienes juegan un papel fundamental en la autonomía de las personas con condiciones especiales. Su trabajo resalta el coraje de la discapacidad desde la perspectiva del cuidado y la corresponsabilidad social, promoviendo siempre el respeto y la dignidad para quienes requieren apoyos específicos en su vida diaria.
Instituciones que fortalecen el bienestar comunitario
La Fundación Siiniko’ob, dirigida por Mercedes Pérez Loeza, también recibió esta distinción por su gran impacto en la detección temprana y el acompañamiento emocional de familias. Esta organización se ha vuelto un punto de referencia en Chetumal para quienes enfrentan barreras cognitivas o sensoriales, ofreciendo espacios de sensibilización y gestión muy necesarios. El reconocimiento a la discapacidad entregado a esta fundación premia años de labor constante abriendo caminos de comprensión y dignificación para las personas con trastornos neurológicos.
Para finalizar la sesión, Yensunni Martínez reafirmó que su administración continuará trabajando de cerca con la gente en el territorio para construir un municipio que escuche a todos por igual. El compromiso es mantener una transformación donde el bienestar de los grupos vulnerables sea la prioridad número uno en la agenda pública. Con la presencia de familiares, amigos y autoridades, se celebró que en Othón P. Blanco la valentía ante la discapacidad es una fuerza que impulsa a toda la sociedad hacia un futuro mucho más justo, inclusivo y humano.








