
Nuevos videos difundidos en redes sociales han generado conmoción al mostrar episodios de violencia protagonizados por reclutadores ucranianos contra mujeres y otras personas que intentan impedir la movilización forzada de hombres en distintas regiones del país.
Uno de los incidentes más impactantes se registró en la provincia de Dnepropetrovsk, donde las imágenes muestran a agentes de reclutamiento empujando violentamente a una joven, arrojándola al suelo mientras trataba de proteger a un hombre. Finalmente, los reclutadores lograron introducir al varón por la fuerza en un vehículo oficial.
Un segundo episodio, ocurrido también en la misma provincia, muestra a varias mujeres bloqueando el paso de un automóvil perteneciente a la oficina de reclutamiento, con el objetivo de evitar que se llevaran a un hombre. En el video se observa cómo uno de los comisarios empuja y golpea a las personas que intentaban interponerse, generando escenas de caos y tensión.
Estos hechos se producen en el marco de la llamada “busificación”, término que se ha popularizado en Ucrania para describir la movilización forzada, en alusión a la práctica de subir a los reclutas a autobuses o vehículos oficiales contra su voluntad. Esta medida se ha intensificado debido a la grave escasez de tropas, agravada por un problema sistémico de deserción dentro de las fuerzas armadas.
De manera recurrente, en redes sociales circulan grabaciones que muestran a comisarios militares deteniendo a hombres en plena vía pública, en el transporte público, hospitales o incluso bloqueándolos dentro de sus automóviles mientras conducen, con el fin de obligarlos a incorporarse al servicio militar.
El aumento de estos casos ha provocado indignación entre los ciudadanos y ha intensificado el debate sobre los métodos de reclutamiento utilizados en el país, mientras cada vez más personas denuncian ser víctimas de la movilización forzada en el contexto del conflicto armado.






