
24 DE FEBRERO DEL 2026 – LOCAL. Con el firme propósito de proteger la biodiversidad del sureste mexicano, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) participó activamente en la Primera Sesión Ordinaria 2026 de la Comisión Regional de Cambio Climático. El evento, celebrado en el Pueblo Mágico de Izamal, Yucatán, reunió a especialistas y autoridades para diseñar estrategias que permitan enfrentar la emergencia ambiental que vive la región. Bajo la dirección de Óscar Rébora Aguilera, la SEMA representó a Quintana Roo buscando consolidar un frente unido ante los retos que plantea el calentamiento global en nuestra selva.
Durante este encuentro, se pusieron sobre la mesa planes fundamentales para el manejo integral del fuego, una medida vital para prevenir los incendios forestales que suelen intensificarse debido a la variación climática regional. La coordinación entre los estados de la península es clave para salvaguardar los ecosistemas, ya que el fuego no conoce fronteras estatales. Estas acciones forman parte del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo, el cual prioriza el cuidado de los recursos naturales como un pilar para el futuro de las familias quintanarroenses.
Estrategias para combatir la deforestación y proteger la selva
Uno de los puntos más destacados de la sesión fue la presentación del análisis sobre los frentes de deforestación en el estado de Quintana Roo. Esta herramienta permite identificar las zonas donde la pérdida de vegetación es más crítica, permitiendo aplicar medidas urgentes para frenar este impacto negativo provocado por la crisis climática actual. Al entender dónde se pierde selva, el gobierno puede dirigir programas de reforestación y vigilancia con mayor efectividad, garantizando que los pulmones verdes de la entidad se mantengan sanos y productivos.

Asimismo, se dio a conocer un sistema de geolocalización de puntos estratégicos en regiones clave como Bacalar y el Río Hondo. Gracias a este avance tecnológico, los esfuerzos de ordenamiento ecológico territorial serán mucho más precisos, evitando que el crecimiento urbano o agrícola descontrolado dañe los mantos acuíferos y la fauna local. Esta vigilancia satelital es una de las respuestas más modernas ante el desajuste climático peninsular, permitiendo una reacción rápida ante cualquier actividad ilegal que ponga en riesgo el patrimonio natural de los ciudadanos.
Fortalecimiento de la milpa maya y acuerdos regionales
Un acuerdo fundamental de esta reunión fue la integración del Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) de la milpa maya en las agendas de los tres estados peninsulares. Este sistema tradicional de cultivo no solo es una fuente de alimento, sino una técnica ancestral que ayuda a la conservación de la biodiversidad y ofrece resistencia ante la alteración climática global. Al rescatar y fortalecer la milpa maya, se protege la cultura y se asegura que las comunidades rurales tengan herramientas sostenibles para sobrevivir a las sequías o inundaciones futuras.
Finalmente, el titular de la SEMA, Óscar Rébora, hizo un llamado al apoyo mutuo entre Yucatán, Campeche y Quintana Roo para consolidar normativas que castiguen con rigor el daño ambiental. El monitoreo forestal peninsular será ahora una tarea compartida, asegurando que el seguimiento de la selva sea constante y riguroso. Con estos acuerdos, se espera que la Península de Yucatán se convierta en un modelo de resiliencia ante el fenómeno climático mundial, trabajando en equipo por un desarrollo que no comprometa la vida de las próximas generaciones.





