
9 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Las protestas en Irán continúan marcando la agenda nacional luego de casi dos semanas de manifestaciones en distintas regiones del país. Medios estatales difundieron nuevas imágenes que muestran cómo se ve Teherán tras jornadas de tensión, cierres de comercios y presencia reforzada de fuerzas de seguridad. Las fotografías reflejan calles parcialmente vacías, negocios con cortinas abajo y puntos vigilados en zonas clave de la capital.
Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre, cuando comerciantes de Teherán cerraron sus locales como forma de rechazo a la fuerte devaluación del rial iraní. La moneda nacional alcanzó mínimos históricos frente al dólar estadounidense, lo que agravó el costo de vida y profundizó el malestar social. Este contexto económico es señalado como uno de los principales detonantes de las movilizaciones en Irán.

Crisis económica y origen del descontento
El debilitamiento del rial ha impactado directamente en los precios de alimentos, transporte y servicios básicos. Este escenario ha generado preocupación entre comerciantes y ciudadanos, quienes han visto reducida su capacidad de compra. Las manifestaciones en Teherán reflejan un reclamo ligado a la economía cotidiana, más que a demandas puntuales de carácter político.
Las protestas se han extendido más allá de la capital, alcanzando otras provincias del país. Aunque en muchos casos se desarrollaron de forma pacífica, algunos episodios derivaron en disturbios y enfrentamientos aislados. Las autoridades han señalado que estos hechos no representan el carácter general de las protestas iraníes, pero sí han elevado el nivel de alerta.
Respuesta del Gobierno y situación de seguridad

El Gobierno de Irán advirtió sobre la presunta participación de individuos vinculados a servicios de Inteligencia extranjeros, a quienes acusa de incitar disturbios mediante métodos de “guerra blanda”. En sus declaraciones, señaló a Estados Unidos e Israel como actores interesados en desvirtuar las protestas en Irán, aunque no presentó detalles públicos sobre pruebas concretas.
Uno de los episodios más graves ocurrió en Malekshahi, en la provincia occidental de Ilam, donde se registraron enfrentamientos el sábado 3 de enero. Un grupo reducido atacó un hospital y causó daños en la vía pública. Estos hechos dejaron al menos tres manifestantes y un policía fallecidos, además de varios heridos, elevando la tensión en medio de las movilizaciones iraníes.






