
16 DE ENERO DEL 2026 – Nacional. Un grupo numeroso de agricultores se manifestó frente a la catedral de Culiacán para expresar su rechazo a los precios actuales del grano. Los manifestantes señalaron que la propuesta económica de las autoridades federales es insuficiente para cubrir los gastos de siembra y cosecha en la región. Martín Lim Cisneros, quien dirige a los campesinos unidos, explicó que el pago por tonelada de maíz debe ser de al menos 7 mil 200 pesos, ya que cualquier cifra menor representa una pérdida total para sus familias, considerando que los costos de producción superan los 5 mil 600 pesos.
La molestia entre los trabajadores del campo ha crecido debido a lo que consideran un retroceso en sus ingresos. Hace cuatro años, el valor comercial del maíz alcanzó el tope de los 7 mil 200 pesos, pero hoy se enfrentan a ofertas de apenas 3 mil 800 y 5 mil 200 pesos por parte del gobierno. Los afectados recordaron que producir alimentos es cada vez más caro debido al alza en fertilizantes y combustible, por lo que aceptar los precios actuales los dejaría en una situación financiera crítica y con deudas impagables.
Incumplimiento de apoyos y falta de diálogo
Los productores denunciaron que el titular de la Sader, Julio Berdegué, no ha cumplido con la entrega de incentivos económicos ya pactados. Específicamente, reclaman el retraso en el pago de 750 pesos por tonelada del ciclo 2023-2024, así como otros recursos pendientes por coberturas y ciclos pasados. Este atraso no solo afecta su bolsillo de forma directa, sino que también les cierra las puertas para entrar en otros programas federales de apoyo, agravando la crisis en todo el estado de Sinaloa.
Además, los líderes agrarios señalaron que las reuniones con el gobierno han sido boicoteadas o pospuestas a última hora, incluso cuando ya tenían los gastos de viaje cubiertos. Guillermo Gastélum, representante de los agricultores del Río Culiacán, lamentó que las autoridades solo mantengan una «escucha pasiva» sin proponer soluciones reales. Urgió a que se retomen esquemas de trabajo exitosos, como la agricultura por contrato, que brindaba seguridad tanto al que vende como al que compra el grano en el mercado nacional.
Movilizaciones permanentes en puerta
Ante la falta de acuerdos concretos, los agricultores advirtieron que las protestas no se limitarán a la capital sinaloense, sino que se extenderán a diferentes puntos del país. El próximo lunes tienen planeado iniciar un plantón permanente en las oficinas centrales de la Sader hasta que sus peticiones sean escuchadas y se autorice el costo oficial del maíz que ellos consideran justo. La comunidad agrícola asegura que no dará marcha atrás, pues de esta negociación depende que puedan seguir sembrando en las próximas temporadas.
Finalmente, los productores hicieron un llamado a la sociedad para que comprendan la gravedad de la situación, pues si el campo no es rentable, el suministro de alimentos básicos podría verse afectado a largo plazo. Exigieron que México otorgue subsidios y protecciones similares a los que reciben agricultores en otras partes del mundo para poder competir en igualdad de condiciones. Mientras el diálogo siga roto, el clima de tensión en el Valle de Sinaloa continuará en aumento, poniendo en riesgo la estabilidad del sector primario.






