
TORONTO.— El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvieron ayer su primera conversación telefónica para hablar sobre comercio y soberanía, pocas horas antes de que entren en vigor los aranceles de la administración Trump, informó el gobierno canadiense.
La Oficina del Primer Ministro señaló que la llamada entre ambos fue “productiva” y que los dos líderes trataron “la importancia de reforzar la sólida relación comercial y de inversión entre ambos países”.
“Ante los retos que se avecinan, el primer ministro Carney y la presidenta (Claudia) Sheinbaum subrayaron la necesidad de proteger la competitividad de América del Norte, respetando al mismo tiempo la soberanía de cada nación”, añadió el gobierno canadiense.
Carney indicó a Claudia Sheinbaum que Canadá combatirá “las medidas comerciales injustificadas”, en referencia a los aranceles que EE.UU. impondrá en las próximas horas, y que está interesado en un aumento del comercio con México.
Por su parte, el gobierno mexicano destacó en sus redes sociales que los dos dirigentes “acordaron mantener el diálogo y coincidieron en la importancia de la integración económica de Norteamérica, con respeto a las soberanías, como la mejor manera de competir con otras regiones del mundo”.
La presidenta Sheinbaum ya había anunciado que tenía previsto mantener esta semana una conversación telefónica con Carney.
La mandataria atribuyó a problemas de agenda el hecho de que las dos partes no hubieran podido hablar desde que el líder canadiense asumió el poder el pasado 14 de marzo, tras la dimisión de Justin Trudeau.
“Hay una buena relación con Canadá y va a seguir habiendo una buena relación con Canadá”, explicó la Presidenta de México.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunciará hoy miércoles nuevos aranceles “recíprocos” contra un gran número de países de todo el mundo y también entrarán en vigor gravámenes a las importaciones de automóviles y partes.
Trump decidió que las partes de automóviles fabricadas en México y Canadá estarán exentas temporalmente de ese arancel ante las presiones del sector en EE.UU. que teme un colapso en cadenas de suministro.
Canadá y México, los dos grandes socios comerciales Estados Unidos y que forman parte del tratado T-MEC, pueden ser los grandes perjudicados de las políticas proteccionistas de Trump.
Ya el 4 de marzo, Trump impuso aranceles del 25% a las importaciones de Canadá y México, pero estableció una moratoria de un mes para los productos de esos dos países cubiertos por el tratado de libre comercio T-MEC.
Canadá también ha sufrido de forma directa las ansias expansionistas de Trump, quien ha expresado en numerosas ocasiones su interés en absorber el país y convertirlo, incluso utilizando “la fuerza económica”, en el estado 51 de EE.UU.
Por otro lado, el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, recibió ayer al gobernador de Illinois (Estados Unidos), el demócrata J.B. Pritzker, quien realiza una “misión comercial” por México en vísperas de que se anuncien nuevas tasas.
La Cancillería reveló que el encuentro fue para reforzar los lazos de amistad y cooperación entre México y esa entidad de EE.UU.