
El presidente del Consejo Político de Morena en Quintana Roo, Jorge Sanén Cervantes, aseguró que en el partido no existen precampañas en Morena ni campañas anticipadas rumbo a la gubernatura del estado, a pesar de la visibilidad pública que han tenido algunos perfiles. Reconoció que el proceso de definición de candidaturas generará tensiones internas, pero afirmó que al final prevalecerá la unidad y el respaldo total a quien resulte designado.
Sanén Cervantes explicó que la presencia mediática del senador Eugenio Segura y del director general de Aduanas, Rafael Marín, no puede considerarse como sobreexposición en Morena, ya que ninguno ha solicitado abiertamente apoyo ni ha iniciado actos de proselitismo. Señaló que ambos se encuentran desempeñando sus funciones públicas y que eso, de manera natural, genera visibilidad.
El dirigente partidista detalló que, en muchos casos, la percepción de campañas anticipadas en Morena surge por el trabajo de los equipos de comunicación y no por decisiones directas de los aspirantes. Afirmó que son estos grupos los que impulsan la difusión de actividades, lo que puede generar interpretaciones erróneas sobre una supuesta ventaja política.
Sanén reconoció que existe una intensa especulación interna sobre quiénes podrían ser candidatas o candidatos en 2027, no solo para la gubernatura, sino también para presidencias municipales, diputaciones locales y federales, así como senadurías. Aseguró que Morena cuenta con un amplio abanico de perfiles competitivos y con trayectoria dentro del movimiento.
El presidente del Consejo Político estatal aceptó que, llegado el momento de la selección, habrá “jaloneos” y diferencias, algo que consideró normal en cualquier proceso democrático interno. Sin embargo, insistió en que la disciplina y la unidad en Morena permitirán cerrar filas una vez tomada la decisión final, incluso ante posibles inconformidades de algunos grupos.
Como valor agregado, especialistas en procesos internos partidistas señalan que la postura de Morena en Quintana Roo busca evitar sanciones electorales y cuidar los tiempos legales, en un contexto donde las autoridades electorales han endurecido la vigilancia sobre actos anticipados de campaña. Esta estrategia, además de preservar la legalidad, permite al partido llegar al 2027 con mayor cohesión interna y con reglas claras para todos los aspirantes.






