
5 de enero de 2025. El peso mexicano registró una jornada negativa al inicio de la semana, afectado por un entorno internacional de alta incertidumbre. La moneda nacional mostró una depreciación de 0.71 por ciento frente al dólar estadounidense, en un contexto donde los mercados reaccionaron con cautela ante los acontecimientos recientes relacionados con Estados Unidos y Venezuela.
Durante las primeras operaciones del lunes, el tipo de cambio se ubicó en 18.0209 pesos por dólar, reflejando la presión que enfrentó la moneda mexicana conforme el dólar ganó fuerza a nivel global. Este movimiento se dio en línea con otras divisas de América Latina, que también mostraron retrocesos ante el nerviosismo de los inversionistas.
Impacto internacional en el peso mexicano

Analistas explicaron que la debilidad del peso mexicano está vinculada a la reacción de los mercados tras la incursión del fin de semana de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, hechos que incrementaron la percepción de riesgo en la región. Este escenario llevó a los inversionistas a buscar activos considerados más seguros, como el dólar.
Enrique Balzaldúa, operador independiente del mercado de divisas, señaló que el conflicto escaló más allá del ámbito militar y generó presión internacional, alimentando la idea de inestabilidad en América Latina. Esta percepción impacta directamente a la divisa mexicana, que suele ser sensible a eventos geopolíticos y movimientos externos.
Escenario técnico del peso mexicano

El sentimiento de cautela se intensificó durante la noche del domingo, cuando el peso mexicano se debilitó en operaciones internacionales hasta tocar las 18.0360 unidades por dólar. Analistas coincidieron en que este nivel es una zona técnica relevante y, de romperse, podría abrir la puerta a un mayor debilitamiento en el corto plazo.
Especialistas financieros destacaron que esta semana será clave para la moneda mexicana, ya que se publicarán datos económicos relevantes en Estados Unidos, como cifras de empleo e inflación, que podrían influir en las decisiones de la Reserva Federal. Cualquier señal de tasas de interés más altas fortalecería al dólar y mantendría presión sobre el tipo de cambio en México.






