
El Gobierno de Francia anunció que convocará al embajador de Estados Unidos en París luego de que autoridades estadounidenses calificaran como “terrorismo” el asesinato de un activista francés, generando malestar en el Ejecutivo galo.
El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, confirmó en declaraciones a la emisora France Inter que citará al diplomático estadounidense, al considerar inapropiadas las valoraciones públicas realizadas por la Embajada y por la Administración del presidente Donald Trump.
“Convocaré al embajador de Estados Unidos en Francia, ya que la Embajada estadounidense comentó esta tragedia […] que concierne a la comunidad nacional”, afirmó Barrot. Asimismo, subrayó que París “rechaza cualquier intento de utilizar esta tragedia con fines políticos”.
Reunión con el embajador
Fuentes diplomáticas indicaron posteriormente que el embajador estadounidense en París, Charles Kushner, fue citado para una reunión este lunes a las 19:00 hora local. Kushner es padre de Jared Kushner, yerno del presidente Trump.
La convocatoria se produce después de que la Embajada de EE.UU. en Francia y la Oficina de Lucha contra el Terrorismo del Departamento de Estado señalaran en redes sociales que, según informes “corroborados por el ministro del Interior francés”, el activista habría sido asesinado por militantes de izquierda.
En el comunicado publicado en X, autoridades estadounidenses afirmaron que “el radicalismo violento de izquierda está en aumento” y que el caso demuestra la amenaza que representa para la seguridad pública. También indicaron que seguirán de cerca la evolución de la investigación y esperan que los responsables sean llevados ante la justicia.
Un caso que sacude el clima político francés
La víctima fue identificada como Quentin Deranque, de 23 años, quien falleció tras sufrir heridas mortales en la cabeza durante enfrentamientos entre grupos radicales en los márgenes de una manifestación contra un político de izquierda en la ciudad de Lyon.
De acuerdo con los reportes, el joven fue golpeado por al menos seis individuos encapuchados, presuntamente vinculados a sectores de la ultraizquierda.
El homicidio ha intensificado la tensión política en Francia de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en medio de acusaciones cruzadas entre sectores de derecha e izquierda sobre la creciente “radicalización violenta”.
La reacción de Washington añadió un componente diplomático al caso, al interpretar el Gobierno francés que la calificación de “terrorismo” y las valoraciones públicas desde la Embajada podrían interferir en un asunto interno sensible.
La reunión entre las autoridades francesas y el embajador estadounidense busca, según fuentes oficiales, aclarar el alcance de las declaraciones y reafirmar la posición de París respecto a la gestión soberana de sus asuntos judiciales y políticos.



