
28 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. La comunidad escolar del ejido Boca de Chajul, en el municipio de Marqués de Comillas, ha tomado una decisión drástica ante el abandono institucional. Los padres y madres de familia de la escuela Enrique Conrado Rébsamen informaron que el centro educativo permanecerá cerrado y las clases suspendidas de forma indefinida. Esta medida se tomó como una «señal de resistencia» debido a que llevan un año completo sufriendo por la falta de maestros en la Selva Lacandona, lo que impide el desarrollo normal de las actividades académicas.
Durante una asamblea realizada el pasado 23 de enero, los tutores acordaron que no solo se detendrán las lecciones, sino que también se cancelará el evento de demostración de escoltas que estaba planeado para el 24 de febrero. La molestia principal radica en lo que ellos llaman una «falta de compromiso» por parte de la Secretaría de Educación Pública. Los manifestantes aseguran que la ausencia de docentes en la Selva Lacandona ya no puede ser ignorada, pues han agotado las vías del diálogo sin obtener una solución real.
Promesas incumplidas y rezago educativo
Los afectados señalaron que el jefe de sector se había comprometido anteriormente a enviar al personal necesario, pero hasta la fecha los salones siguen vacíos. «Ya no queremos promesas, sino que cumplan con lo acordado», expresaron los padres, quienes ven con tristeza cómo el nivel académico de sus hijos disminuye. Esta carencia de profesores en la Selva Lacandona está generando un rezago educativo preocupante en una zona donde las oportunidades ya son limitadas por la ubicación geográfica.
La situación es crítica porque los alumnos son los más perjudicados al no recibir la enseñanza adecuada a la que tienen derecho. Los padres recalcaron que la escuela Enrique Conrado Rébsamen siempre se ha destacado por su gran trayectoria en temas culturales, deportivos y educativos. Sin embargo, todo ese prestigio se encuentra en riesgo debido a la prolongada falta de personal educativo en la Selva Lacandona, lo que obligó a los niños a salir a protestar con cartulinas este lunes 26 de enero.
Un llamado urgente a las autoridades estatales
En medio de la protesta, los habitantes de Boca de Chajul hicieron un llamado directo al gobernador Eduardo Ramírez Aguilar para que intervenga en el conflicto. Piden que no se deje en el olvido a las comunidades fronterizas y que se garantice el derecho a la educación de la infancia chiapaneca. La exigencia es clara: necesitan que la vacante de maestros en la Selva Lacandona sea cubierta de inmediato para poder reabrir las puertas del plantel y retomar el calendario escolar.
El cierre de la institución es un grito de auxilio de una comunidad que se siente ignorada por las autoridades educativas federales y estatales. Los padres aseguran que la resistencia se mantendrá firme hasta que vean al nuevo docente presentarse físicamente en la escuela. Mientras tanto, cientos de niños permanecen en sus casas, perdiendo días valiosos de formación debido a la persistente falta de instructores en la Selva Lacandona, una crisis que parece no tener fin inmediato.






