
En una acción coordinada para mantener el orden dentro del sistema penitenciario de Sinaloa, las autoridades realizaron el hallazgo en el penal de Aguaruto de diversas sustancias y artículos no permitidos. El operativo, ejecutado el pasado viernes, permitió el decomiso de cinco dosis de marihuana y una de cocaína, además de herramientas de comunicación y armas punzocortantes. Estos objetos se encontraban ocultos en dos módulos del centro, lo que pone de manifiesto los retos constantes que enfrenta la administración para evitar el ingreso de materiales ilícitos que comprometen la seguridad de los internos.
El Grupo de Operaciones Especiales Sinaloa (GOES) fue el encargado de liderar la revisión exhaustiva, contando con el respaldo de custodios y fuerzas federales. Durante el descubrimiento en la cárcel estatal, se aseguraron también tres teléfonos celulares, cargadores, una memoria USB y cuatro cuchillos. La presencia de dispositivos electrónicos y armas blancas dentro de las celdas es una de las principales preocupaciones de las autoridades, ya que estos elementos suelen ser utilizados para coordinar actividades delictivas desde el interior o para generar conflictos entre la población carcelaria.
Seguridad perimetral y fallecimiento de un interno
Para garantizar que el operativo transcurriera sin incidentes mayores, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional establecieron un cerco de seguridad en la periferia del inmueble. Mientras se realizaba este aseguramiento en la prisión de Culiacán, se dio a conocer una noticia lamentable: la muerte de una persona privada de su libertad durante la madrugada del mismo día. Según los reportes oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública, el deceso ocurrió en el área médica del penal, donde el interno era atendido por complicaciones de salud antes de perder la vida.
La causa preliminar del fallecimiento ha sido atribuida a problemas de hipertensión e insuficiencia respiratoria, aunque el origen exacto aún está por determinarse. Tras reportarse el incidente mortal en Aguaruto, la Fiscalía General del Estado fue notificada para iniciar las investigaciones que marca la ley. Las autoridades penitenciarias han manifestado su disposición para colaborar en el esclarecimiento del caso, asegurando que se aplicaron los protocolos médicos correspondientes, aunque la investigación ministerial será la que dicte la última palabra sobre este suceso clínico.
Acciones legales y atención a familiares
Todos los objetos prohibidos recolectados durante la revisión fueron puestos a disposición de las autoridades ministeriales para integrar la carpeta de investigación correspondiente. Este decomiso en el centro de reclusión busca desarticular las redes de poder internas y prevenir actos de violencia. Por otro lado, la dirección del centro penitenciario informó que ya se estableció contacto con los familiares del reo fallecido para brindarles las facilidades necesarias en los trámites legales y administrativos, buscando una gestión humana ante la pérdida.
Finalmente, el reforzamiento de la vigilancia en el penal de Aguaruto continuará de manera aleatoria para detectar nuevas irregularidades. La combinación de operativos sorpresa y el monitoreo constante de la salud de los internos son pilares de la actual estrategia de seguridad estatal. Con el rastreo de ilícitos en la penitenciaría, el gobierno de Sinaloa pretende enviar un mensaje de control y orden, asegurando que las reglas de convivencia dentro de los centros de reinserción social se cumplan estrictamente para beneficio de la paz pública y el respeto a los derechos humanos.






