
Una noche de fiesta terminó en un grave accidente cuando un conductor, bajo los efectos de bebidas embriagantes, perdió el control de su unidad y chocó contra un comercio local. El percance ocurrió durante la madrugada de este jueves sobre la transitada avenida Kabah, generando alarma entre los pocos testigos que se encontraban en la zona. Este incidente vial por alcohol se suma a la lista de descuidos que ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos en las vialidades principales de la ciudad.
El responsable del choque manejaba una camioneta Nissan Frontier de color gris a una velocidad muy por encima de lo permitido. Según los reportes iniciales, el sujeto se dirigía hacia la avenida José López Portillo cuando, poco después de pasar el cruce con la avenida Xcaret, perdió el dominio del volante. La falta de reflejos y el exceso de velocidad provocaron que este siniestro provocado por la ebriedad fuera inevitable, dejando el vehículo con daños severos en su parte frontal.
Detalles del impacto en la taquería «Chinanpitas»
El vehículo fuera de control terminó estrellándose directamente contra la fachada del negocio conocido como “Tacos Chinanpitas”, en la supermanzana 31. La fuerza del golpe fue tal que la camioneta derribó parte del muro del local y quedó atrapada entre los escombros de la estructura. Este accidente por manejar tomado causó grandes destrozos materiales en el establecimiento de comida, el cual se ubica frente a una conocida tienda de artículos para el hogar.


A pesar de lo aparatoso que resultó el choque y de que la unidad quedó incrustada en el negocio, por fortuna no se reportaron personas heridas ni clientes afectados. Las autoridades de Tránsito Municipal llegaron rápidamente al sitio y confirmaron que el chofer no podía mantenerse en pie. Al asegurar al responsable del choque bajo el influjo del alcohol, los oficiales procedieron a bajarlo de la camioneta para evitar cualquier intento de fuga mientras llegaba la asistencia necesaria.
Consecuencias legales y retiro de la unidad
El conductor fue trasladado de inmediato a las oficinas de la corporación vial para certificar su estado y determinar el grado de intoxicación que presentaba. Una grúa se encargó de realizar las maniobras para sacar la camioneta del interior de la taquería y llevarla directamente al corralón. Este percance automovilístico por borrachera traerá consigo sanciones económicas muy altas, ya que el infractor no solo deberá pagar las multas de tránsito, sino también los daños estructurales del comercio.







