
En medio de un tenso clima poselectoral en Honduras, el excandidato presidencial Salvador Nasralla intensificó sus denuncias y acusó a la Unión Europea (UE) y a la Organización de los Estados Americanos (OEA) de no haber detectado un presunto fraude electoral que, según afirma, habría alterado los resultados de los comicios.
Nasralla denunció la existencia de un “sistema corrupto” que permitió la manipulación de actas electorales, con cientos de votos añadidos a favor del Partido Nacional, lo que habría dado como ganador al candidato Nasry Asfura. A través de su cuenta en la red social X, el excandidato del Partido Libre aseguró que existen “miles de actas infladas” y calificó a algunos funcionarios del Consejo Nacional Electoral (CNE) como “ladrones de oficio”.
El político también dirigió duras críticas contra las misiones de observación internacional, señalando que tanto la UE como la OEA “no vieron nada” de las presuntas irregularidades, poniendo en duda su rol como garantes de la transparencia del proceso electoral. Estas declaraciones aumentaron la presión sobre un proceso ya marcado por impugnaciones, desconfianza y disputas internas dentro del órgano electoral.
En este contexto, el consejero del CNE Marlon Ochoa denunció supuestas alteraciones de documentos electorales y advirtió que no respaldará una declaratoria final que no ofrezca certeza y credibilidad. Además, solicitó una prórroga excepcional del plazo legal para la declaratoria de resultados —que vence este martes—, argumentando que aún existen actas pendientes de revisión, según informó el diario El Heraldo.
Por su parte, las consejeras del CNE Ana Paola Hall y Cossette López acusaron intentos deliberados de obstaculizar el escrutinio, advirtiendo que algunos sectores buscan prolongar la incertidumbre política en el país.






