
El Kremlin rechazó este lunes las acusaciones de varios gobiernos europeos que aseguran que la muerte de Navalni fue causada por una toxina letal. La declaración se dio justo cuando se cumplen dos años del fallecimiento del opositor ruso, ocurrido en febrero de 2024 dentro de una prisión en el Ártico. La postura oficial rusa insiste en que las acusaciones carecen de fundamento y son parciales.
Según el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, Rusia no acepta las conclusiones presentadas por Alemania, Reino Unido, Francia, Suecia y Países Bajos. Durante su conferencia telefónica diaria, afirmó que el Gobierno considera estas versiones como infundadas y reiteró que las rechazan de manera firme. Las declaraciones se producen en un momento simbólico, al cumplirse el segundo aniversario de la muerte de Navalni.
Conclusiones europeas sobre la muerte de Navalni
De acuerdo con los ministros de Exteriores de esos países, la muerte de Navalni habría sido provocada por una neurotoxina llamada epibatidina. Esta sustancia, según indicaron, se encuentra en ranas dardo venenosas originarias de Ecuador. Los gobiernos europeos sostienen que los análisis realizados a muestras biológicas del opositor confirmaron la presencia de dicha toxina de forma concluyente.
Alexei Navalny, considerado el principal crítico interno del presidente Vladimir Putin, falleció a los 47 años en una colonia penal remota. Su muerte ocurrió un mes antes de que Putin fuera reelegido en unos comicios que países occidentales calificaron como no libres ni justos. Desde entonces, la muerte de Navalni ha sido motivo de tensión diplomática entre Rusia y varias naciones europeas.
Las autoridades rusas ya habían rechazado acusaciones anteriores hechas por la viuda del opositor, Yulia Navalnaya, quien afirmó que el Estado era responsable del fallecimiento. El Gobierno ruso mantiene que el deceso se debió a causas naturales y recuerda que el movimiento político de Navalni fue declarado extremista e ilegal en el país.

Segundo aniversario de la muerte de Navalni
En Moscú, cientos de personas acudieron al cementerio de Borísovo para recordar la muerte de Navalni, pese a las bajas temperaturas que alcanzaron los 14 grados bajo cero. Desde temprana hora, ciudadanos comenzaron a colocar flores en la tumba del opositor, formando una gran montaña de ramos rojos, blancos y rosas. La jornada transcurrió bajo la vigilancia de agentes de seguridad.






