
4 de Febrero del 2026.- La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, lanzó una dura advertencia este miércoles contra las recientes propuestas de las potencias de Occidente. Durante su intervención, la funcionaria describió como una descarada intervención militar extranjera la intención de desplegar tropas de una denominada «coalición de voluntarios» en suelo ucraniano tras un eventual acuerdo de paz. Para el gobierno ruso, este movimiento no representa una garantía de estabilidad, sino una provocación directa que altera el equilibrio de seguridad en toda la región europea.
Las declaraciones de Zajárova surgen como respuesta directa a los comentarios de Mark Rutte, secretario general de la OTAN, quien detalló la futura presencia de fuerzas armadas, apoyo naval y vigilancia aérea en territorio ucraniano. Moscú sostiene que cualquier tipo de intervención militar extranjera, sin importar la bandera o la organización que la respalde, será considerada una amenaza directa a su seguridad nacional. La vocera subrayó que estos planes son inaceptables y que Rusia no permanecerá indiferente ante lo que consideran una ocupación encubierta de su zona de influencia.
La postura de la OTAN sobre las garantías de seguridad
Mark Rutte explicó ante el Parlamento ucraniano que Ucrania necesita un apoyo contundente para sostener la paz en el futuro. Según el secretario, países como Estados Unidos, Canadá y diversas naciones europeas están listos para formar esta intervención militar extranjera bajo el concepto de «garantías de seguridad». El diseño de estas medidas incluiría el despliegue de tropas por parte de aquellos países que estén dispuestos a participar, mientras que los miembros de la alianza que no envíen soldados brindarán apoyo logístico y financiero para fortalecer las defensas de Kiev.
Por otro lado, figuras como el primer ministro británico, Keir Starmer, han confirmado que sus tropas participarían en «operaciones de disuasión» una vez que se firme un alto el fuego. Este plan de intervención militar extranjera también contempla la creación de centros militares conjuntos entre Francia y el Reino Unido dentro de Ucrania. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha reforzado esta idea señalando que se establecerá un mecanismo de supervisión liderado por Estados Unidos para asegurar que no ocurran nuevos ataques en el futuro próximo.
Rusia advierte sobre las consecuencias del despliegue
Ante este escenario, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha sido tajante al declarar que cualquier contingente foráneo será visto como un enemigo en el campo de batalla. El gobierno de Rusia ha repetido en múltiples ocasiones que, de concretarse esta intervención militar extranjera, las tropas desplegadas se convertirán automáticamente en un blanco legítimo para sus fuerzas armadas. Lavrov acusa a los líderes europeos de no tener piedad con su propia población al arriesgarse a una escalada de magnitudes impredecibles por perseguir una derrota estratégica contra Moscú.






