
En una reciente sesión dentro de la Cámara de Diputados, se vivió un momento de gran tensión cuando el partido Morena y sus aliados decidieron frenar una iniciativa importante. El objetivo de esta propuesta era eliminar por completo los impuestos al aguinaldo de los trabajadores mexicanos, buscando que este beneficio llegara sin descuentos a los hogares. La decisión de la mayoría parlamentaria impidió que se iniciara un debate profundo sobre cómo aliviar la carga financiera de los empleados al final de cada año.
El suceso tuvo lugar durante la discusión detallada de la reforma que busca reducir la jornada laboral a 40 horas semanales en el país. En ese contexto, se presentó una reserva específica que intentaba modificar la ley para que el cobro de impuestos sobre el aguinaldo fuera cancelado definitivamente. Al no ser aceptada para su discusión, el planteamiento quedó congelado, generando diversas reacciones entre los legisladores de los diferentes grupos políticos presentes en el recinto.
El origen de la iniciativa contra el gravamen del aguinaldo
Fue el diputado José Elías Lixa Abimerhi, integrante del Partido Acción Nacional (PAN), quien puso la propuesta sobre la mesa de sus compañeros. Su planteamiento principal era muy claro: permitir que el pago correspondiente a los 15 días de salario que marca la ley se entregara de manera íntegra. Con esta medida, se pretendía evitar que el tributo al aguinaldo disminuyera el poder adquisitivo de las familias en una de las épocas de mayor gasto y consumo en México.
Sin embargo, a pesar de los argumentos presentados sobre el beneficio directo al bolsillo de los ciudadanos, la mayoría de los votos fueron en contra de admitir dicha reserva. Al tomar esta postura, el grupo mayoritario evitó que se analizara el fondo del asunto, dejando sin efecto la posibilidad de reformar la ley vigente. Esto significa que, por ahora, el pago de impuestos en aguinaldos seguirá aplicándose conforme a las tablas fiscales que se utilizan actualmente en el territorio nacional.
Consecuencias de mantener la carga fiscal al aguinaldo
El rechazo a discutir este tema implica que no hubo una votación real sobre si la propuesta era justa o necesaria para la clase trabajadora de México. Al no permitirse el debate, los legisladores de oposición criticaron que se cerrara la puerta a un alivio económico que muchos consideran urgente. Para los impulsores de la idea, mantener la imposición fiscal al aguinaldo representa un obstáculo para que el trabajador disfrute del fruto de su esfuerzo anual de forma completa.
Por su parte, los representantes que votaron en contra de la discusión no permitieron que se llegara a la etapa de votación final del proyecto. Esta situación deja la puerta cerrada a corto plazo para cualquier modificación que busque proteger este ingreso extra de los descuentos del gobierno. Así, la esperanza de recibir un aguinaldo sin impuestos tendrá que esperar a futuras sesiones legislativas donde el tema logre superar los filtros de las mayorías parlamentarias en el Congreso.

