
El líder de Corea del Norte, Kim Jong‑un, supervisó personalmente una nueva prueba de misiles de crucero lanzados desde el mar, durante una inspección militar de la Armada del país. El ensayo fue realizado a bordo de un nuevo destructor en construcción y forma parte del fortalecimiento del programa militar norcoreano. La información fue difundida por la agencia estatal KCNA.
Las pruebas incluyeron el lanzamiento de misiles de crucero estratégicos de tipo mar-tierra, disparados desde el destructor Choe Hyon, un buque de guerra de aproximadamente 5.000 toneladas que actualmente se encuentra en fase final de construcción. El ejercicio militar se realizó en la costa occidental del país y tuvo como objetivo evaluar la capacidad de ataque estratégico de la tripulación.
Prueba de misiles desde un nuevo destructor
Durante la inspección, Kim Jong-un observó directamente el lanzamiento de los proyectiles y destacó el desempeño de los militares. De acuerdo con el reporte oficial, el líder norcoreano expresó su satisfacción por el funcionamiento del sistema de misiles de crucero y por la capacidad de combate demostrada por la tripulación del buque.
El destructor Choe Hyon representa uno de los proyectos navales más importantes de Corea del Norte en los últimos años. Con esta embarcación, el país busca reforzar su poder naval y ampliar la capacidad de lanzar misiles de crucero desde plataformas marítimas, lo que incrementa su alcance estratégico.
Plan para fortalecer la Armada
Kim Jong-un también anunció que el país planea construir dos destructores cada año para modernizar su flota. Además, aseguró que la Armada seguirá incorporando armamento avanzado, incluyendo sistemas capaces de portar armas nucleares, con el objetivo de fortalecer la defensa y la capacidad ofensiva del país.
Analistas internacionales señalan que este tipo de pruebas de misiles de crucero forman parte de la estrategia de Corea del Norte para demostrar su poder militar en la región. Las maniobras también suelen generar preocupación entre países vecinos y potencias occidentales, que observan con atención el desarrollo del programa armamentista de Pionyang.



