
18 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Durante un acto conmemorativo por la explosión de la embajada de Israel ocurrida en 1992, el presidente Javier Milei lanzó duras acusaciones contra el gobierno de Teherán. El mandatario argentino atribuyó directamente aquel trágico suceso, que dejó 29 muertos, al terrorismo iraní, afirmando que su gestión tiene clara su postura en este momento histórico. Según Milei, Argentina se alinea con Estados Unidos e Israel en su decisión de enfrentar a lo que calificó como una tiranía que siembra el terror a nivel global.
El presidente consideró que tanto el ataque a la embajada como el sufrido por la AMIA en 1994 fueron intentos de quebrar la moral del pueblo mediante el uso del miedo. A pesar de que las investigaciones nunca arrojaron detenidos ni pruebas definitivas, Milei sostuvo que el extremismo de Irán y la milicia Hezbollah son los responsables intelectuales. En este contexto, criticó duramente a las gestiones anteriores, resaltando la importancia de haber declarado inconstitucional el memorándum de entendimiento que se firmó años atrás con dicha nación.
Tensión diplomática y advertencias desde Teherán
La respuesta del gobierno persa no se hizo esperar a través de sus medios oficiales, donde advirtieron que Argentina ha cruzado una «línea roja» al presentarse como un enemigo abierto. Un editorial iraní señaló que Milei está sacrificando los intereses nacionales para alinearse con los objetivos de Washington y Tel Aviv, convirtiendo al país en una especie de sede regional de intereses israelíes. Incluso mencionaron que este accionar violento iraní —según la narrativa del gobierno actual— es usado como pretexto para operaciones de espionaje en suelo sudamericano.
Por su parte, el embajador de Israel, Eyal Sela, agradeció la postura del mandatario argentino, calificándola como una defensa firme de los valores occidentales y la democracia. Sela insistió en que el silencio ante estas amenazas no es neutralidad, sino complicidad, y celebró que Argentina se ubique en lo que llamó el lado correcto de la historia. Mientras tanto, el cruce de acusaciones eleva la temperatura diplomática, mientras Irán sostiene que nunca ha considerado al pueblo argentino como su enemigo, sino a las decisiones de su actual administración.
Situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner
En medio de este escenario de alta política internacional, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue trasladada desde su prisión domiciliaria para declarar ante los tribunales. Durante su indagatoria, la ex mandataria realizó un fuerte alegato contra lo que denomina la «judicialización de la política», cuestionando las pruebas en su contra. Fernández de Kirchner señaló que las causas montadas, como la de los cuadernos, carecen de sustento real y se basan en fotocopias de documentos inexistentes, acusando a ciertos sectores judiciales de actuar de forma mafiosa.





