
3 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. En un acto de gran relevancia diplomática desde el Palacio de La Moneda, el presidente de Chile, Gabriel Boric, anunció formalmente que su país, en conjunto con México y Brasil, han decidido impulsar la postulación de Michelle Bachelet a la ONU. Esta decisión busca que la exmandataria chilena asuma la secretaría general de la organización, un proceso de selección que se llevará a cabo durante el transcurso del año 2026. La noticia ha generado una respuesta positiva en la región, pues representa un esfuerzo coordinado entre las potencias de América Latina para tener mayor peso en las decisiones globales.
El mandatario chileno estuvo acompañado por los embajadores de las naciones aliadas para dar fuerza a la aspirante chilena a la Secretaría General, destacando que no se trata de un esfuerzo aislado, sino de una visión compartida. Boric subrayó que el apoyo de figuras como Luis Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum fue fundamental para oficializar esta propuesta en Nueva York. Según las autoridades, esta unión demuestra que los países más poblados de la región confían en la trayectoria de Bachelet para enfrentar los retos actuales que afectan a la comunidad internacional.
El camino hacia la gobernanza global
Para los países involucrados, esta candidata de América Latina para Naciones Unidas representa una esperanza renovada para fortalecer el multilateralismo y las soluciones colectivas. El presidente Boric enfatizó que la intención de este bloque es que la voz de América Latina y el Caribe sea escuchada con mayor fuerza en la construcción de acuerdos mundiales. La idea principal es que la región deje de ser solo una espectadora y pase a ser una protagonista activa en la búsqueda de paz, estabilidad y desarrollo sostenible para todas las naciones del planeta.

Por su parte, la propia Michelle Bachelet agradeció el respaldo recibido, calificándolo como una «candidatura de Estado» y asumiendo el reto con total seriedad. La excomisionada de derechos humanos señaló que el hecho de que tres países inscriban su nombre es un símbolo de compromiso compartido y una apuesta por modernizar la organización. En un contexto geopolítico que se percibe cada vez más difícil, la nominada de Chile, México y Brasil para la ONU considera esencial defender los espacios de diálogo y encuentro para resolver conflictos de manera diplomática.
Experiencia y relevo en la organización
La trayectoria de Bachelet es uno de sus pilares más fuertes, ya que gobernó Chile en dos periodos distintos y tiene un profundo conocimiento del sistema internacional tras su paso como Alta Comisionada. El actual secretario general, Antonio Guterres, terminará sus funciones el 31 de diciembre, lo que abre la puerta a que la figura de Bachelet para encabezar la ONU sea analizada por la Asamblea General. Su experiencia previa en temas de igualdad de género y derechos humanos le otorga un perfil muy competitivo frente a otros posibles aspirantes de diversas partes del mundo.






